El brasileño Thiago Ávila volará a Brasil desde Egipto tras ser deportado por Israel

Guardar

Jerusalén, 10 may (EFE).- El activista brasileño Thiago Ávila, miembro de la Flotilla Global Sumud, se encuentra en Egipto a la espera de volar rumbo a Brasil, tras ser deportado por Israel después de permanecer privado de libertad durante seis días en ese país y en huelga de hambre por su detención.

Así lo confirmaron a EFE este domingo sus abogados de Adalah, el centro legal pro derechos humanos que representó en Israel a Ávila y al activista hispanopalestino Saif Abukeshek, el otro miembro de la Flotilla detenido.

PUBLICIDAD

Ávila abandonó territorio israelí por el cruce fronterizo de Taba con Egipto, y tiene previsto volar desde El Cairo a Adís Abeba (Etiopía) para después desplazarse por vía aérea a Brasil, explicaron desde Adalah.

"Si bien ahora están libres, Adalah condena todo el proceso como una flagrante violación del derecho internacional. Desde su secuestro en aguas internacionales hasta su detención ilegal en total aislamiento y los malos tratos a los que fueron sometidos", indicó la organización en un comunicado.

PUBLICIDAD

Además, agregó que el "uso de la detención y el interrogatorio" contra activistas y defensores de los derechos humanos es "un intento inaceptable" por parte de Israel de "reprimir la solidaridad global con los palestinos en Gaza".

La esposa de Ávila, la psicóloga Lara Souza, dijo a EFE esta semana en Brasilia que el activista brasileño fue confrontado durante su detención con fotografías de su familia en Brasil “para amenazarlo, para torturarlo psicológicamente", insinuando que estaban siendo monitoreados y que podrían hacerles daño.

“Durante el traslado hacia Israel, habrían amenazado con arrojarlo del barco en alta mar y con quebrarle todo el cuerpo para impedir que participe en nuevas misiones humanitarias”, añadió Souza, quien pidió protección para su marido al Gobierno brasileño.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel informó este domingo de la deportación de Abukeshek y Ávila, a quienes calificó como "provocadores profesionales", y aseguró que no permitirá "ninguna violación del bloqueo naval legítimo sobre Gaza".

Ambos fueron detenidos por la Marina israelí en aguas internacionales durante la madrugada del jueves 30 de mayo y se encontraban en huelga de hambre desde su arresto, intensificada por Abukeshek la noche del pasado 5 de mayo al negarse también a beber agua.

Los dos fueron interrogados durante horas, pero no existen cargos formales contra ellos.

El otro activista liberado y deportado en las últimas horas por Israel, el hispanopalestino Saif Abukeshek, voló este domingo rumbo a Barcelona desde Atenas (Grecia), no sin antes grabar un vídeo que la Flotilla Global Sumud publicó en su cuenta de X.

"Estoy seguro de que el trato que he tenido que soportar no es comparable con el sufrimiento por el que pasan los prisioneros palestinos, incluidos niños y mujeres. Hemos escuchado los testimonios sobre sus torturas y violaciones de derechos diarias. Hay que seguir movilizándonos, no podemos olvidar a los prisioneros palestinos", dijo Abukeshek desde Atenas.

En su vídeo, el activista añadió que escuchó "las voces" de quienes le apoyaron en el exterior, desde sus compañeros de la Flotilla o familiares hasta su equipo de abogados de Adalah, pero que la misión "no ha acabado".

"Tenemos que seguir movilizándonos hasta que Palestina sea libre. Esto es solo un paso del camino, nuestros colegas (Flotilla) siguen navegando (hacia Gaza). Levántense en cada rincón del mundo", reiteró el activista hispanopalestino.

La ONU había pedido a Israel la liberación "inmediata e incondicional" de los dos activistas y había subrayado que no constituye delito mostrar solidaridad ni intentar llevar ayuda humanitaria a la población de Gaza; el objetivo de esta flotilla que también fue interceptada por Israel el año pasado. EFE