Absuelta la detenida junto a otra con cocaína en un "calcetín usado" que aceptó tres años de cárcel

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La Audiencia de Valladolid ha dictado sentencia absolutoria para la mujer de origen colombiano María Alejandra A.P, quien se exponía a una condena de cuatro años de cárcel con motivo de su detención en enero de 2024 junto a otra mujer de origen dominicano, Amelia T.M, que ha sido condenada a tres años de prisión y multa de 10.000 euros, por su propia conformidad, por delito contra la salud pública tras ser interceptada con casi 100 gramos de cocaína.

La vista oral del juicio se celebró el pasado día 30 de marzo y la única incógnita residía en saber la decisión del tribunal con respecto a María Alejandra, ya que ésta había mantenido su inocencia y se había desvinculado por completo de los hechos, los mismos por los que su compañera de banquillo, Amalia T.M, reconoció la posesión de la mercancía y asumió la referida condena, según informan a Europa Press fuentes jurídicas.

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Así, frente a la condena de esta última, a la que se aplica la atenuante de drogadicción y el reconocimiento de que parte de la venta de sustancias la destinaba a sufragar dicho consumo, la Audiencia Provincial ha resuelto absolver a María Alejandra, conforme a la petición formulada por su letrado, Fernando Capellán, del bufete Tresierra y Asociados, en aplicación del principio 'in dubio pro reo'.

"Lo relevante es tener en cuenta que no existen indicios suficientes no ya de que María Alejandra supiera que Amelia Teresa se encontraba en poder de cocaína en la cantidad reflejada en la declaración de hechos probados, sino de que tuviera participación alguna en la venta o transmisión a terceros de esa droga", justifica el fallo absolutorio.

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Ambas mujeres fueron detenidas sobre las 18.00 horas del día 26 de enero de 2024 en el barrio de Las Viudas de Valladolid, en concreto en la confluencia de la Avenida de Segovia con la calle Ebro, con casi 100 gramos de cocaína por valor de más de 5.000 euros ocultos en un "calcetín usado" que le fue intervenido en su bolso a Amelia. Por allí patrullaban varios agentes de la Policía Nacional de Paisano en labores de Seguridad Ciudadana al tratarse de una zona caracterizada por la venta de sustancias y objetos robados.

Los dos policías que participaron en su detención explicaron durante el juicio que aquella tarde decidieron identificar a las dos mujeres, una de las cuales, sin especificar, era ya conocida por dedicarse al "trapicheo" en el barrio de España. La identificación de ambas se produjo tras comprobar que al paso de un coche patrulla rotulado comenzaron a mostrar una actitud "huidiza" y cierto "nerviosismo", además de que habían visto a Amelia entrar y salir continuamente, teléfono móvil en mano, del quiosco 'El Machote'.

Fue entonces cuando escucharon cómo Amelia se dirigía a su acompañante con un "¡vete!", indicación que la segunda llevó a cabo en compañía de un niño que, como así comprobaron luego los policías, era hijo de la primera.

Los funcionarios policiales interceptaron a María Alejandra y ya en compañía de las dos sospechosas solicitaron el apoyo de un coche patrulla y el auxilio de una compañera para proceder al cacheo de las detenidas, algo que se hizo entonces en los aseos de un bar próximo. En ese registro, la funcionaria policial halló en bolsillo de la cazadora que llevaba puesta Amelia dos "bultos", con 95 gramos de cocaína, envueltos en una bolsa de color morado y todo ello oculto dentro de un "calcetín usado", así como 105 euros en posesión de dicha joven y otros 130 que portaba la segunda acusada.

Al preguntar a las detenidas qué llevaban en esa bolsa, uno de los agentes de paisano fue categórico al recordar que las dos, "de forma simultánea", dieron una respuesta que atestigua que sabían perfectamente de qué se trataba: "Ya sabéis lo que es, cocaína", precisó el policía, si bien su compañero de actuación no fue tan preciso y apuntó que lo que sí recuerda, sin posibilidad de error, es que esa frase la dijo Amelia, que ha pactado la citada condena de tres años de cárcel.

En su declaración ante el tribunal, a preguntas únicamente de su letrado, María Alejandra negó que conociera que su compañera portaba la droga. Manifestó igualmente su condición de toxicómana y justificó el dinero que portaba en su bolso en el hecho que, pese a no trabajar, percibe una ayuda mensual de unos 900 euros.

"VISIÓN SIMPLISTA"

Pese a la versión dada por la acusada, la fiscal del caso mantuvo para María Alejandra su petición de cuatro años de cárcel al considerar acreditado que actuó de forma "concertada" con Amelia, al tiempo que calificó de "visión simplista" la invocación de su inocencia por el mero hecho de que a ella no se le ocupó droga alguna.

"El delito no se configura sólo por la posesión, pues también incluye otro tipo de actos que contribuyan o faciliten el tráfico de sustancias", recordó la acusadora pública, que, además, indicó que uno de los agentes puso en boca de las dos acusadas el "ya sabéis qué es, cocaína" y también hizo referencia a la "especial vinculación" existente entre las dos ocupantes del banquillo, hasta el punto de que Amelia dejó el día de autos, antes de ser interceptadas, que María Alejandra tratara de huir del lugar en compañía de su hijo.

En el lado opuesto, el defensor de María Alejandra, como así ha ocurrido finalmente, insistió en su solicitud de absolución en aplicación del principio 'in dubio, pro reo', al entender que no se puede pedir una pena tan grave para su patrocinada por cuanto ni se le ocupó droga alguna ni fue vista realizando actos que pudieran inducir que se estaba dedicando a la venta al 'menudeo'.