Muere un yutubero crítico con el Gobierno en Ruanda horas antes de salir de la cárcel

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Kigali, 7 may (EFE).- El exprofesor universitario y yutubero ruandés Aimable Karasira Uzaramba, crítico con el Gobierno de su país, ha muerto a pocas horas de salir de la cárcel tras cumplir una condena de cinco años de prisión, informó este jueves el Servicio Penitenciario del país africano.

Uzaramba, de 50 años, murió la pasada noche en un hospital de la capital, Kigali, por una supuesta sobredosis de un medicamento recetado.

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"Fue trasladado al hospital, donde ingresó por ingerir una dosis excesiva de su medicación", señaló el Servicio Penitenciario en un comunicado, al añadir que se está realizando una autopsia para determinar la causa exacta de la muerte.

En declaraciones a medios locales el portavoz del Servicio Penitenciario, Sengabo Hillary, afirmó que Uzaramba había completado los trámites para su liberación de la prisión capitalina de Nyarugengem, la mayor de Ruanda.

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"Firmó sus papeles de liberación ayer (miércoles) por la tarde y, mientras estaba en tránsito esperando sus pertenencias personales y a que su familia lo recogiera, tomó trozos de un medicamento que le habían recetado para una afección preexistente", dijo Sengabo.

Según Sengabo, el exprofesor fue trasladado de urgencia al dispensario de la prisión, donde recibió primeros auxilios antes de ser transferido al cercano Hospital del Distrito de Nyarugenge.

"Lamentablemente, falleció alrededor de la medianoche del miércoles", añadió.

Detenido desde 2021, el yutubero fue condenado el 30 de septiembre de 2025 a cinco años de prisión por difundir contenido divisivo en su canal de YouTube, y sentenciado por un único cargo, aunque fue procesado por otros delitos como negación y justificación del genocidio, difusión de noticias falsas y blanqueo de capitales.

Durante el juicio, la Fiscalía argumentó que el yutubero usó las redes sociales para promover discursos que socavaban la unidad nacional, y alegó que el dinero encontrado en su poder provenía de opositores al Gobierno que apoyaban sus ideas.

En su defensa, Uzaramba pidió disculpas a quienes se sintieron ofendidos por sus declaraciones y rechazó haber querido incitar al odio o negar el genocidio de 1994 contra los tutsis.

Asimismo, sostuvo que los fondos procedían de una indemnización por despido de la Universidad de Ruanda y de donaciones de simpatizantes.

Entre 2020 y 2024, Ruanda emprendió una campaña contra yutuberos y comentaristas en línea críticos con el Gobierno.

Figuras como Uzaramba fueron arrestados y acusados de delitos como incitación o negación del genocidio.

Otros optaron por huir al exilio para evitar procesos judiciales y continuaron su activismo desde el extranjero.

Desde su llegada al poder en el año 2000, el presidente ruandés, Paul Kagame, ha conseguido reconocimiento internacional por sus éxitos económicos y la reconstrucción del país tras el genocidio de 1994, en el que murieron unos 800.000 tutsis y hutus moderados.

Sin embargo, organizaciones pro derechos humanos han denunciado en numerosas ocasiones detenciones arbitrarias, desapariciones y tortura de disidentes a manos de su Gobierno. EFE