La junta birmana concede una amnistía a más de 1.500 presos y reduce la pena de la Premio Nobel Suu Kyi

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La junta militar que gobierna Birmania desde el golpe de Estado de febrero de 2021 ha anunciado este jueves una amnistía para más de 1.500 presos y ha procedido a reducir las penas impuestas contra algunos de ellos, entre los que se encuentra la ex líder 'de facto' del país y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi.

Así, su condena ha sido reducida un sexto del tiempo total que debía pasar en prisión, tal y como han confirmado sus abogados, que han recordado que la política birmana lleva encarcelada desde la asonada militar y que le quedan otros 18 años de pena por delante hasta cumplir con toda su condena.

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Suu Kyi, que fue sometida a varios juicios y tiene 80 años, fue condenada a un total de 33 años de prisión por diversos delitos, que van desde corrupción hasta fraude electoral, pasando por violar la ley de Secretos Oficiales, si bien sus seguidores aseguran que todos los cargos que se le impusieron estaban "políticamente motivados" y tenían como objetivo" dejarla fuera de la esfera política".

La sentencia fue posteriormente reducida a 27 años, y ha sido sometida a otra medida similar a mediados de abril, cuando la junta anunció otra amnistía que propició la liberación del que fuera uno de sus principales aliados, el expresidente Win Myint. Ahora, esta nueva reducción de la pena tiene lugar a medida que las autoridades anuncian nuevas medidas de amnistía.

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De momento, se desconoce dónde se encuentra encarcelada Suu Kyi, y no ha sido vista en público desde los juicios, por lo que ni su equipo legal ni su familia han podido visitarla, según informaciones recogidas por el portal de noticias Irrawaddy.

El nuevo presidente de Birmania y líder de la junta, Min Aung Hlaing, ha estado haciendo frente a la creciente presión internacional respecto a la liberación de los presos políticos desde la celebración de las últimas elecciones, incluso por parte de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN), con el que busca retomar el diálogo tras haber sido excluido de las cumbres.

El país, que se encuentra sumido en un largo conflicto armado, fue a las urnas el pasado mes de enero para elegir la composición de la nueva Cámara, que tendrá ahora que votar al nuevo presidente del país, un cargo que el actual jefe de la junta, Min Aung Hlain, espera ratificar.

El golpe de 2021 fue perpetrado por el Ejército para anular los resultados de las elecciones generales de noviembre de 2020, en las que la Liga Nacional para la Democracia (NLD) de Suu Kyi se hizo con la mayoría parlamentaria, argumentando que había habido fraude, una afirmación cuestionada por observadores internacionales.

La asonada se vio seguida por una dura campaña de represión contra opositores, activistas y manifestantes, a lo que se ha visto sumado un repunte de los enfrentamientos entre el Ejército y diversos grupos rebeldes en varios estados del país, especialmente en zonas del noreste del país, cerca de la frontera con China, y en el estado de Rajine (oeste).