
Las autoridades canadienses han subrayado este jueves que "analiza caso a caso" las peticiones de visado referidas a cualquier acto relacionado con la próxima Copa Mundial de Fútbol y han asegurado que trabajan para que la misma sea "un evento seguro y exitoso", tras la polémica por haber cancelado la participación de una delegación de Irán en el Congreso de la FIFA en la ciudad de Vancouver.
"Canadá se enorgullece de acoger la Copa del Mundo de la FIFA y trabaja para facilitar un evento seguro y exitoso", ha dicho en declaraciones a Europa Press un portavoz del Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, que ha insistido en que "al igual que con todos los eventos relacionados, las aplicaciones de visado son analizadas caso a caso por funcionarios con formación".
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Así, ha resaltado que, si bien las autoridades "no pueden hacer comentarios sobre casos individuales debido a las leyes sobre privacidad", el Gobierno del país norteamericano "ha sido claro y consistente". "Los oficiales de la Guardia Revolucionaria no son bienvenidos en Canadá y no tienen cabida en nuestro país", ha subrayado.
"Hemos adoptado medidas firmes para hacer que la Guardia Revolucionaria de Irán rinda cuentas y seguiremos haciéndolo, al tiempo que protegemos la seguridad de los canadienses y conservamos la integridad de nuestro sistema migratorio", ha zanjado este portavoz, después de la polémica desatada por el incidente con la delegación iraní, que optó por regresar al país tras denunciar el comportamiento "inapropiado" de los agentes fronterizos.
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La postura del departamento choca con las declaraciones realizadas el miércoles por la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, quien apuntó que la denegación de entrada a la delegación iraní para el congreso de la FIFA pudo ser "no intencionada" tras "una revocación del permiso" al jefe de la federación iraní de fútbol, Mahdi Taj, si bien incidió en que el asunto estaba en manos de la titular de la cartera de Migración, Lena Diab.
Según las informaciones recogidas por la agencia iraní de noticias Tasnim, tanto Taj como el resto de la delegación vieron impedida su entrada en la noche del martes a su llegada al aeropuerto Pearson de Toronto, en medio de las tensiones bilaterales y a seis semanas del inicio del torneo, para el que Irán se ha clasificado y que acogerán de forma conjunta Canadá, Estados Unidos y México.
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Taj, un antiguo comandante de la Guardia Revolucionaria --declarada por Canadá como una organización terrorista desde 2024--, se dirigía al citado congreso de la FIFA en Vancouver, donde se espera que participen las más de 200 federaciones de fútbol nacionales que son parte del organismo.
El incidente explica la no comparecencia de Irán en la reunión de la Confederación de Fútbol de Asia --de la que el país es miembro--, celebrada el martes en Vancouver, en los prolegómenos del citado congreso de la FIFA.
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La selección iraní, una de las 48 clasificadas para el torneo, tiene programados sus tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos --dos en California y uno en Seattle--. Irán quedó encuadrado en el grupo G, junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmó en marzo que Irán viajará a Estados Unidos para participar en el torneo y el Gobierno iraní ha confirmado preparativos, si bien ha criticado unas declaraciones del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó el 12 de marzo que no consideraba "apropiado" que viajaran al país, "por su propia vida y seguridad".
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Las citadas palabras de Trump llevaron a la Federación de Fútbol de Irán a contactar con la FIFA para intentar trasladar a México sus partidos de la Copa Mundial, con Taj reseñando que el inquilino de la Casa Blanca "ha declarado claramente que no puede garantizar la seguridad de la selección iraní".
El incidente en Canadá tiene lugar en un momento de incertidumbre en torno al proceso de conversaciones entre Estados Unidos e Irán --mediado por Pakistán-- para intentar alcanzar un acuerdo que cierre el conflicto abierto en Oriente Próximo por la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
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Las diferencias en las posturas --especialmente en torno a incumplimientos del alto el fuego, la situación en el estrecho de Ormuz y el programa nuclear de Irán-- han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en la capital de Pakistán, Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte de Trump.