SEFC señala que la falta de diversidad étnica en los ensayos conlleva "menor eficacia" de fármacos en ciertas personas

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El presidente de la Sociedad Española de Farmacología Clínica (SEFC), el doctor Pedro Zapater, ha alertado de que la falta de diversidad étnica en los ensayos clínicos se traduce en una "menor eficacia" de los medicamentos en determinadas personas, lo que también puede afectar a su seguridad.

"Algunos fármacos utilizados frente a la hipertensión arterial, como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA), han mostrado menor eficacia en personas de ascendencia africana que en pacientes de origen europeo", ha indicado ya que, "históricamente, muchos medicamentos han sido probados en poblaciones de ascendencia europea, lo que genera una brecha de conocimiento sobre su seguridad y eficacia en otras comunidades".

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Así, con motivo de la celebración, el jueves, 7 de mayo, del Día Mundial de la Medicación Inteligente, cuyo lema es 'Influencia de la raza, etnia y situación socioeconómica en la farmacología clínica' y que ha sido promovida por la Unión Internacional de Farmacología Básica y Clínica (IUPHAR, por sus siglas en inglés), esta sociedad científica nacional ha indicado que la farmacología clínica tiene en cuenta múltiples variables.

Entre estas, ha destacado la edad, el sexo, el peso corporal, la función renal y hepática, la presencia de otras enfermedades, la toma simultánea de distintos fármacos y los hábitos de vida. Además, ha sumado a ellas la pertenencia a una etnia y la situación socioeconómica, por lo que aboga por comprender cómo los factores genéticos, sociales y económicos pueden condicionar tanto la respuesta biológica a los tratamientos como el acceso, la adherencia terapéutica y, en definitiva, los resultados en salud.

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"Como nos ha demostrado la Farmacología Clínica a través de sus investigaciones, existen diferencias importantes entre etnias en la respuesta biológica a ciertos fármacos consecuencia de variaciones genéticas que modifican la forma en que el cuerpo metaboliza y elimina los fármacos o en la forma en que ciertos tejidos responden a dichos fármacos", ha continuado Zapater.

EVITAR EL DESARROLLO DE EFECTOS ADVERSOS GRAVES

A su juicio, "el conocimiento de estas diferencias resulta determinante para mejorar la eficacia de los tratamientos y para evitar el desarrollo de efectos adversos graves en estas poblaciones", contexto en el que la SEFC ha recordado que la situación socioeconómica de los pacientes también es un factor "crítico" a la hora de lograr una terapéutica eficaz, pues determina la adherencia al tratamiento.

"Se sabe que los colectivos vulnerables, al no poder hacer frente al coste de los medicamentos, al no acceder en muchos casos a información clara y/o a un seguimiento clínico regular, presentan altas tasas de no adherencia al tratamiento y, en consecuencia, tienen resultados en salud mucho peores", ha apuntado su máximo representante, que ha insistido en que "tratar a un paciente con un medicamento que no ha sido suficientemente estudiado en personas con un perfil similar puede traducirse en menor eficacia terapéutica, infratratamiento o mayor riesgo de efectos adversos e interacciones".

Por todo, la SEFC ha demandado "cambios relevantes en el diseño de los ensayos clínicos", como extender la investigación desde los grandes hospitales universitarios hacia centros comunitarios y de proximidad donde residen poblaciones tradicionalmente infrarrepresentadas. A su vez, es necesario dotar a los estudios de recursos que permitan superar barreras reales de participación.

Junto a ello, ha pedido que las agencias Europea (EMA, por sus siglas en inglés) y Estadounidense del Medicamento (FDA, también por sus siglas en inglés) refuercen la exigencia de datos procedentes de poblaciones diversas en los procesos de aprobación de nuevos fármacos, "especialmente cuando esas comunidades también padecen la enfermedad a tratar".