Candidato prorruso lograría amplia victoria en Bulgaria y podría gobernar en solitario

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Sofía, 19 abr (EFE).- El expresidente prorruso Rumen Radev se encamina a obtener una amplia victoria en las elecciones legislativas de este domingo en Bulgaria y podría incluso lograr una mayoría absoluta, lo que pondría fin a cinco años de inestabilidad y marcaría un nuevo rumbo en el país más pobre de la Unión Europea (UE).

En Bulgaria las agencias demoscópicas tienen acceso a datos parciales del recuento y realizan proyecciones, y todas apuntan que Radev puede obtener más del 40 % de los votos y quizá lograr así una mayoría en el Parlamento de 240 escaños en la capital Sofía.

Según la agencia Alpha Research, Bulgaria Progresista, la formación de Radev, habría obtenido el 44 % de los votos, mientras que la agencia Myara le da el 45 %, lo que supondría unos 135 diputados y una mayoría absoluta.

En segundo lugar quedaría el partido conservador Ciudadanos para el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB), liderado por el tres veces primer ministro Boiko Borisov, con sólo el 12 % de los votos, mientras que la coalición europeísta PP-BD también sumaría el 12 %.

También entrarían en el Parlamento la formación DPS-Nuevo Comienzo, liderada por un empresario sancionado por EE.UU. y el Reino Unido por corrupción, con el 7 %, y la formación ultranacionalista y prorrusa Resurrección, con el 4,2 %.

El escrutinio oficial avanza lentamente y con el 7,08 % de las papeletas recontadas, Bulgaria Progresista lidera con el 43,46 %, seguida por PP-DB (13,97 %), GERB (12,83 %), Resurrección (5,1 %) y DPS-Nuevo Comienzo (5,01 %).

Una victoria tan amplia de Radev podría romper el ciclo de inestabilidad que ha llevado a Bulgaria a celebrar ocho elecciones en los últimos cinco años, periodo en el que ha tenido siete primeros ministros distintos.

"Bulgaria Progresista ha ganado de forma decisiva. Es una victoria de la esperanza sobre la desconfianza, de la libertad sobre el miedo", declaró Radev tras el cierre de las urnas.

Radev, que como presidente era el político más popular del país, ha capitalizado el descontento ciudadano en un país de 6,5 millones de habitantes con una campaña centrada en la lucha contra la corrupción, la pobreza y contra los políticos y empresarios que, a su juicio, dominan el país.

Ese discurso contra la desigualdad y las élites le llevó a conectar con un electorado mayoritariamente rural, crítico con el apoyo a Ucrania y la adopción del euro.

Esa conexión se refleja en una mayor participación, que, según los expertos, llegaría al 47 % frente al 38 % de las elecciones pasadas de octubre de 2024.

El líder de Bulgaria Progresista ha defendido una política exterior "pragmática y de mutuo respeto" con Moscú, abogando por mejorar las relaciones con Rusia, acabar con las sanciones y reabrir el flujo de petróleo y gas ruso hacia Europa.

También ha criticado algunas políticas de la Unión Europea, como el Pacto Verde, y ha mostrado su admiración por el líder ultranacionalista húngaro Viktor Orbán, con quien comparte una visión ultraconservadora de la sociedad.

No obstante, Radev ha asegurado que Bulgaria mantendrá su rumbo europeo y su pertenencia a la OTAN.

En caso de no alcanzar una mayoría suficiente para Gobernar en solitario, Radev ha dejado abierta la posibilidad de un Ejecutivo en minoría con apoyos puntuales de otras formaciones para reformas concretas.

La amplia victoria de Radev puede marcar el inicio de una nueva etapa política en el país balcánico, donde desde 2009 la fuerza dominante ha sido el GERB de Borisov, una formación claramente euroatlántica que también ha representado para sus críticos un modelo clientelar y corrupto.

El último Gobierno salido de las urnas, encabezado por el conservador Rosen Zhelyazkov, dimitió en diciembre tras once meses en el poder, presionado por una protestas contra la corrupción y la alta inflación.EFE

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