La masificación en las cárceles europeas corre el riesgo de ser la norma, avisa C. Europa

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París, 15 abr (EFE).- La masificación en las cárceles europeas corre el riesgo de convertirse en la norma y es una "amenaza existencial" que debe abordarse atacando las "causas estructurales" y en particular la política penal, según el Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa.

En su informe anual publicado este miércoles, el CPT pide "voluntad política" para resolver ese problema de masificación a las autoridades de los 46 países miembros del Consejo de Europa, una organizacion de derechos humanos que es independiente de las instituciones de la Unión Europea (UE), pero de la que son miembros los Veintisiete.

En concreto, el organismo recomienda "enfoques multidimensionales" que incluyan una revisión de las políticas de ejecución de penas, así como alternativas a la detención.

La masificación, que constituye "una amenaza existencial para las prisiones", afecta a muchos países en un contexto en que no deja de aumentar el número de personas encarceladas desde la pandemia de covid en 2020, sobre todo el de las que están en prisión provisional, que en algunos casos representan un 80 % del total, según el informe.

El CPT es un organismo de expertos autorizado a visitar todo tipo de centros en los que hay personas privadas de libertad en los países del Consejo de Europa con competencia para recoger su testimonio pero que sólo publica el resultado de sus investigaciones una vez que las autoridades del país concernido le dan autorización.

Sin citar casos concretos, insiste en que la masificación deteriora las relaciones entre los funcionarios de prisiones y los detenidos, aumenta el riesgo de violencia, de tensiones y de problemas de salud mental.

Además reduce las posibilidades de que los internos preparen su reinserción -que teóricamente es una de las misiones del encarcelamiento-, perturba el mantenimiento del orden y es el caldo de cultivo para que proliferen las actividades criminales en el interior y en el exterior de los centros penitenciarios.

Los autores del estudio piden que se estudien cambios en las políticas de ejecución de penas, con alternativas a la detención, ya que considera que cuando se puede hacer de forma apropiada, es menos costoso y más eficaz gestionar a algunos delincuentes en el exterior.

Otros problemas detectados durante las visitas del CPT es el trato de las personas con problemas mentales o que consumen estupefacientes.

En las comisarías por las que han pasado sus expertos, siguen recogiendo alegaciones de malos tratos físicos por parte de la policía, sobre todo durante las detenciones y en interrogatorios informales.

Para evitar abusos y la impunidad, este organismo del Consejo de Europa insiste en recomendar que los agentes puedan ser fácilmente identificados con sus placas visibles, que se pongan en marcha procedimientos de denuncia y que se utilicen cámaras, tanto por parte de los policías en sus rondas como en los espacios de privación de libertad, para que las imágenes sirvan para prevenir.

A finales de julio pasado, el CPT publicó su informe sobre la visita que había hecho en 2024 a prisiones, comisarías y centros de detención de menores de Cataluña y se mostró particularmente crítico con las condiciones materiales y la atención "inadecuada" de las personas con problemas mentales privadas de libertad, por el recurso persistente a medidas para inmovilizarlos mecánicamente.

A ese respecto, reiteró su recomendación para que se suprima el recurso a esos dispositivos.

Durante la visita a los centros catalanes, sus expertos también recibieron alegaciones de malos tratos por parte de la policía, sobre todo bofetadas, puñetazos y porrazos durante los arrestos o durante los traslados, según aquel informe.

El CPT insistió en que hay que transmitir "un mensaje claro de tolerancia cero" hacia esas prácticas.

En el centro para menores Els Tillers, en Mollet del Vallès, el documento reprochaba "el recurso excesivo a la fuerza" por los agentes de seguridad privada, así como el hecho de que se atase a internos en la cama con tiras y pidió a las autoridades españolas que se buscasen métodos alternativos para los jóvenes violentos. EFE