El jefe del Ejército de Pakistán llega a Teherán para impulsar negociaciones Irán-EE.UU.

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Teherán, 15 abr (EFE).- El jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, llegó este miércoles a Teherán para mantener conversaciones de alto nivel sobre la reanudación de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, a seis días de que expire el alto el fuego de dos semanas.

Munir llegó a la capital iraní al frente de una delegación de carácter político y de seguridad para transmitir, según medios iraníes, un mensaje de Estados Unidos a Irán y preparar la segunda ronda de conversaciones en los próximos días en Islamabad.

El mariscal de campo, que estuvo presente en las negociaciones del fin de semana pasado entre Teherán y Washington, fue recibido por el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí.

Su visita se produce en un contexto de intensificación de los esfuerzos por llevar a ambas partes a la mesa de negociaciones, después de que el domingo abandonaran la capital paquistaní sin acuerdo en su primer encuentro, que duró 21 horas.

Hoy, el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Ismail Bagaei, afirmó que el intercambio de mensajes entre ambas partes, a través de Pakistán, ha continuado desde el regreso de la delegación iraní de las negociaciones del pasado fin de semana en Islamabad.

Bagaei dijo que esas conversaciones estuvieron orientadas al “cese total de la guerra” y a la reivindicación de los derechos de Irán, entre ellos el levantamiento de las sanciones, la compensación por los daños causados durante el conflicto por Estados Unidos e Israel y el derecho de Teherán al enriquecimiento de uranio con fines pacíficos, sobre los que, según el portavoz, hubo diferencias.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró esta mañana que su país “siempre ha hecho hincapié en el diálogo y la interacción constructiva con distintos países”, pero afirmó que “cualquier intento de imponer una voluntad o forzar al país a la rendición está condenado al fracaso”, rechazando así lo que Teherán considera “demandas excesivas” de Washington. EFE