
El comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha llamado la atención sobre la necesidad de tener "cuidado" a la hora de adoptar medidas a nivel nacional por el impacto que puedan tener en los socios y por las consecuencias que podría llegar a tener una mala gestión de la inmigración irregular, incluido el cierre de fronteras.
Brunner se ha pronunciado así durante su intervención en el foro Wake up Spain! Wake up Europe! organizado por 'El Español' un día después de que el Gobierno diera luz verde al proceso de regularización de inmigrantes, aunque sin mencionar expresamente en ningún momento de su intervención sin preguntas y por videoconferencia esta cuestión.
El responsable de Migración en la Comisión Europea ha esgrimido que el espacio Schengen "es uno de los grandísimos logros de la Unión Europea" y el "corazón" de la libertad de movimientos de personas, bienes y servicios. "Esto solamente puede conseguirse", ha dicho Brunner, "porque contamos con un control robusto y sólido de las fronteras externas" de la UE, tanto en materia de seguridad como migratoria.
"Es una responsabilidad que compartimos todos los Estados miembros", ha subrayado, incidiendo en que "lo que sucede en una capital, en un puerto, en un país, en un punto en concreto, en España por ejemplo, va a tener un impacto o efecto sobre otros países dentro de la zona Schengen".
Por ello, ha advertido Brunner, "tenemos que tener muchísimo cuidado al tomar decisiones a nivel de estados miembros" y "pensar cuidadosamente en cuál va a ser el impacto", ha dicho en una referencia velada a la regularización por parte de España aunque sin mencionarlo.
Según el comisario europeo, "si este ejercicio de confianza se erosiona, si no contamos con una buena gestión de las llegadas irregulares, de las migraciones irregulares, pues corremos el riesgo de que se vuelvan a introducir las fronteras internas". "Yo creo que es algo que debemos de evitar y por ello tenemos que prestar atención", ha acotado.