Vecinos del entorno del Metropolitano piden amparo al Defensor del Pueblo por los diez conciertos de Bad Bunny en Madrid

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Vecinos del entorno del Riyadh Air Metropolitano han pedido amparo al Defensor del Pueblo por el impacto de los grandes eventos en este estadio, como los diez conciertos que dará Bad Bunny en el recinto entre el 30 de mayo y el 15 de junio de este año, dentro de su gira 'Debí tirar más fotos'.

Según ha difundido la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) en un comunicado, el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, admitió a trámite la solicitud realizada por la Asociación Vecinal Las Musas-Las Rosas en la que en virtud de los artículos 43 y 45 de la Constitución Española piden su intervención para exigir a las administraciones competentes a que "cumplan" con la normativa ante los grandes eventos en este estadio.

La asociación vecinal alerta del impacto, principalmente de ruido, que tendrán estos conciertos, algunos de ellos en días laborables, y que se suman a una creciente programación de eventos musicales en el estadio tras la cancelación temporal de conciertos en el Santiago Bernabéu. En concreto, prevén "cortes de calles, atascos, problemas de aparcamiento, suciedad en las calles y quizás algún altercado".

En el escrito remitido al Defensor del Pueblo, al que ha tenido acceso Europa Press, los vecinos describen una situación de "impacto ambiental muy elevado" desde la inauguración del estadio en 2017, con afecciones no solo por el ruido de partidos y conciertos, sino también por atascos, falta de aparcamiento, problemas de movilidad, inseguridad y suciedad derivados de la concentración de hasta 68.000 personas.

El colectivo señala además que los eventos en este estadio superan "los niveles legales autorizados de ruido". Para el colectivo, la transformación de la antigua Peineta en este nuevo estadio se ha realizado dejando "unas grandes aberturas laterales" que son "fuente inagotable" de ruido para los vecinos.

Asimismo, han criticado la celebración de conciertos de ámbito "privado y lucrativo" sin disponer "de una licencia específica para eventos no deportivos". "Para cada concierto tienen que solicitar una licencia especial para eventos puntuales y extraordinarios, y que en algunos casos supone una autorización implícita de superación de los niveles de ruido", recalcan.

Además del ruido, los residentes denuncian dificultades de acceso a sus viviendas, saturación del tráfico, falta de aparcamiento y la "invasión de las aceras por terrazas de establecimientos de restauración".

En concreto, apuntan a falta de accesos adecuados a la M-40, A-2 o la R-3. "Hasta hoy se han efectuado ajustes en los accesos al barrio a través de la M-40 que dará algo más de fluidez, pero colapsando la ocupación en menor tiempo, ya que se crea un cuello de botella y la gestión de la movilidad se lleva una situación más precaria si cabe", exponen los vecinos.

VIDAS "CONDICIONADAS"

Asimismo, lamentan que sus vidas están "condicionadas" al calendario de eventos del Metropolitano ya que "no se puede ni acceder con libertad al barrio y mucho menos aparcar en la zona" ya que el barrio carece de SER o zona de aparcamiento prioritario para residentes.

Por todo ello, la asociación solicita la intervención del Defensor del Pueblo para que se adopten medidas que garanticen el cumplimiento de la normativa, planteando incluso la reducción del aforo o el cierre cautelar del estadio hasta que se solucionen los problemas detectados.

Entre sus propuestas, también incluyen restricciones de tráfico en días de evento, mejoras en los accesos a la M-40, "la apertura del tramo de la R3 como se encontraba en su origen en el acceso de la Carretera a Vicálvaro", refuerzo del transporte público, principalmente la conexión de la línea 2 de Metro, instalación de medidores de ruido en los días de espectáculo y un mayor control sobre las terrazas de los establecimientos de la zona.