Islamabad, 14 abr (EFE).- El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, emprenderá una gira oficial por Arabia Saudí, Catar y Turquía para coordinar una respuesta diplomática a la tensión regional tras el fin de la cumbre de Islamabad, informaron este martes fuentes gubernamentales.
La gira, que según fuentes citadas por la cadena local Geo News fue reprogramada para ampliar su alcance, comenzará en Riad. Allí, Sharif se reunirá con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, para analizar el estado de las relaciones bilaterales y las implicaciones de las recientes conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán.
La agenda del mandatario paquistaní en Doha y en Ankara incluirá consultas sobre la situación en el estrecho de Hormuz y los preparativos para una eventual próxima ronda de contactos entre Washington y Teherán.
El objetivo de estos encuentros es estabilizar la dinámica regional después de que las 21 horas de diálogo del pasado fin de semana concluyeran sin un acuerdo formal.
Pakistán ha asumido un papel mediador central para intentar poner fin a la guerra en Oriente Medio, facilitando el contacto de mayor nivel entre ambas potencias desde la Revolución Islámica de 1979. Sin embargo, tras el cierre de la reunión, el inicio de un bloqueo naval por parte de Estados Unidos sobre puertos iraníes ha aumentado todavía más las tensiones.
El primer ministro paquistaní aseguró anoche que "se están haciendo todos los esfuerzos necesarios para resolver los asuntos que aún quedan pendientes", sin mencionar ningún detalle sobre esta gira. EFE
Últimas Noticias
El FMI rebaja su previsión de crecimiento mundial y eleva la de inflación por la guerra en Irán

El FMI prevé que Latinoamérica y el Caribe crezcan un 2,3% en 2026 y un 2,6% en 2027 pese a la guerra de Irán

Merz recalca que la adhesión de Ucrania a la UE es "estratégicamente importante" para la seguridad europea

'Los Miserables' y 'Wicked' parten como favoritas en unos Talía con Lluís Homar o Irene Escolar entre los nominados

Javier Padilla subraya que las 'Recomendaciones de No Hacer' deben ser "una herramienta eminentemente dinámica"
