José Miguel Blanco
Pekín, 14 abr (EFE).- La cuarta reunión en cuatro años del jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, con el presidente chino, Xi Jinping, constató que comparten la misma posición y el uso, incluso, del mismo lenguaje frente al orden internacional que pretende imponer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Sánchez y Xi analizaron la situación geopolítica internacional en un encuentro en el Gran Palacio del Pueblo, donde se firmó un acuerdo que eleva al máximo el diálogo bilateral y equipara a España con países como Francia o Alemania en su relación con China.
También se suscribieron otra quincena de documentos, entre ellos varios que permitirán facilitar la exportación a China de algunos productos agroalimentarios españoles.
Esas relaciones comerciales y económicas estuvieron presentes en la reunión entre ambos, con una llamada de Sánchez a intentar seguir dando pasos para reducir el gran déficit comercial tanto de España como de la Unión Europea con China.
Pero en medio de la crisis en Oriente Medio, a la espera de la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, este asunto copó gran parte de su conversación.
Sánchez ha venido asegurando con su posición de denuncia de que el ataque a Irán no ha respetado el derecho internacional, como tampoco lo hace la actitud de Israel en Gaza o el Líbano, que España se sitúa en el lado correcto de la historia.
Y eso exactamente es lo que ha ratificado Xi en su intervención en la reunión, que China y España están en el lado correcto de la historia ante el hecho de que el derecho internacional está siendo "gravemente socavado".
Ese mismo término lo utilizó Sánchez para lamentar que la paz y la estabilidad estén siendo "socavadas", y los dos coincidieron en definir de la misma forma lo que Trump, aunque sin citarle explícitamente, pretende: "la ley de la selva".
Si Xi utilizó esa frase en la reunión, el presidente del Gobierno, que ya ha alertado en numerosas ocasiones de esa forma de las intenciones de Trump, recurrió a ella en la rueda de prensa que ofreció tras su encuentro con Xi.
Unas palabras en referencia también al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Sánchez cree que potencias medianas como España pueden ayudar al respeto del orden internacional, pero considera que las grandes potencias como China pueden jugar un papel protagonista, y por ello, insistió a Xi en que su país se implique más en mediar para que la paz llegue a conflictos como los de Irán, Gaza, Cisjordania o Ucrania.
El dirigente español pidió a China que desempeñe ese papel también ante otros desafíos globales como la lucha contra el cambio climático o la reducción de la pobreza y las desigualdades, y en colaboración con otras zonas del mundo como la Unión Europea.
Son ideas que expuso igualmente en las reuniones que mantuvo con el primer ministro chino, Li Qiang, y con el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular, Zhao Leji.
Por ello, fueron sucesivas sus visitas durante la jornada al Gran Palacio del Pueblo, donde junto a su esposa, Begoña Gómez, asistió también a sendos banquetes, uno ofrecido al mediodía por el presidente Xi y una cena organizada por su homólogo chino.
Fue junto a Li Qiang con quien Sánchez presidió la firma de acuerdos bilaterales, rubricados por parte de España por el ministro Albares y relativos al comercio, educación o cultura.
Se beneficiarán de ellos, entre otras, las exportaciones de España de pistachos, higos secos, proteínas de porcino y determinados fertilizantes.
Además, se reforzará la protección de las indicaciones geográficas y se establecerán mecanismos de cooperación sanitaria frente a la gripe aviar.
Más allá de los acuerdos firmados, al ser China miembro del consorcio del Telescopio de Treinta Metros (TMT), Sánchez trasladó la disposición de España a acogerlo en la isla canaria de La Palma, una herramienta que permitirá explorar el universo con un nivel de detalle que se asegura que no tiene precedentes.
Antes de la parte política de su agenda, el presidente del Gobierno se reunió con un grupo de inversores chinos de diversos sectores para ofrecer España como destino de sus negocios, y la economía cerrará este miércoles su agenda oficial en Pekín ya que se reunirá con representantes de empresas innovadoras y con el presidente de la Cámara de Comercio UE-China, Jens Eskelund. EFE
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