San José, 14 abr (EFE).- Los esposos y copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, están lejos de consolidar su proyecto autoritario familiar o de sucesión dinástica, según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) divulgado este martes en Costa Rica.
"Aunque en los años más recientes ha pretendido dar vuelta a la página (sobre la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde hace ocho años) y avanzar en un proceso de sucesión dinástica trasladando el poder de Daniel Ortega a Rosario Murillo y otros integrantes de la familia, el régimen está lejos de consolidar su proyecto autoritario familiar", sostiene ese centro de pensamiento integrado por investigadores centroamericanos de distintas disciplinas.
El informe, que analiza cómo Nicaragua enfrenta el octavo aniversario de las manifestaciones antigubernamentales que estallaron en abril de 2018, ve una "radicalización del régimen dictatorial" y "un proceso de sucesión dinástica que está removiendo la estructura de poder", que lo debilita, "y una oposición accionando aceleradamente con propuestas de ruta para una transición hacia la democracia".
Para la Cetcam, Ortega y Murillo atraviesan hoy uno de sus momentos más críticos presionado desde adentro por señales cada vez más evidentes de descontento y malestar entre sus propias filas a causa de las purgas empujadas por Murillo, y desde afuera, por el cambio geopolítico.
"Este aniversario transcurre en un contexto desfavorable para el régimen por la fragilidad que implica su propio proceso de sucesión dinástica, las purgas que están efectuando para modificar la estructura de poder; por el cambio significativo en el escenario político latinoamericano", argumenta.
Además, destace "un entorno internacional cada vez más adverso, a causa de las presiones de Estados Unidos, así como el distanciamiento de sus aliados autocráticos como Rusia, China e Irán", indica.
Sobre las purgas, dice que se trata de un boomerang político para el Ejecutivo sandinista, que tiene a Murillo como principal protagonista debido a que, según el informe, "tiene la ambición de imponerse como sucesora única".
Ese Centro dice que Murillo, en su afán de alcanzar el poder absoluto y blindarse ante eventuales rechazos o intentos de sustitución, no ha tenido escrúpulos para apartar a quienes considera obstáculos reales o potenciales.
Dos de los casos más notorios son los del excomandante sandinista Bayardo Arce y el general en retiro Álvaro Baltodano Cantarero, ambos exasesores de Ortega, quienes guardan prisión desde mediados de 2025 en medio de acusaciones oficiales de una millonaria estafa al Estado.
Según los investigadores, Murillo inició la “limpieza” en 2023 con el Poder Judicial desde el más alto nivel, y otras instituciones públicas, y actualmente apunta al núcleo financiero del grupo económico que manejaba los recursos del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
"Las purgas tienen un efecto boomerang, porque es cierto que provocan temor entre empleados públicos y allegados al círculo de poder; especialmente cuando observan la crueldad con la que tratan a los defenestrados, pero también provocan más descontento e ira contenida que pueden estallar en cualquier momento", advierten.EFE