Lima, 14 abr (EFE).- El cómico derechista peruano Carlos Álvarez anunció que abandona la política después de que su candidatura presidencial no alcanzara la segunda vuelta de los comicios, y regresó a sus típicas imitaciones, con una caracterización del encargado de organizar el proceso electoral en la que refuerza, sin aportar pruebas, las denuncias de "fraude" lanzadas por otros postulantes a la Presidencia.
Álvarez, una figura de la televisión peruana que ha imitado a políticos durante más de tres décadas y cuya candidatura tiene el 8,1 % de los votos válidos con el 75 % escrutado, apareció en sus redes sociales caracterizado como Piero Corvetto, el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, señalado por los problemas logísticos en el reparto del material electoral que causó que en algunos locales la votación se extendiese hasta el lunes.
El humorista, que fue candidato por el partido País Para Todos, se presentó en ese video como 'Piero Coquetto', el "jefe del ONPI, Organismo Nacional de Procesos Ilegales" e incidió sobre las denuncias de fraude lanzadas por candidatos como el ultraderechista Rafael López Aliaga (Renovación Popular) sin aportar pruebas concretas, a partir de los retrasos en la apertura de numerosos centros de votación, particularmente en Lima.
"Me he quedado mudo ante tanto ataque. ¿Qué pasa? ¿Acaso nadie puede tener un pequeño error? ¿El hecho que de 64.000 tarados no voten significa que me van a hacer este cargamontón? ¿Todo este chongo (lío) por 64.000 personas que no votaron?", señaló Álvarez bajo la apariencia de 'Coquetto'.
"Agradezcan que, gracias a eso y a mí, se han bronceado en la cola y han quedado coloraditos, porque dudo que hayan ido a la playa en verano, misios (pobres). ¿De qué se quejan si siempre votan por los mismos?", añadió.
En otro momento, Álvarez aparece en el video con un hombre que simula ser uno de los conductores de los camiones encargados de repartir el material electoral a los centros de votación, al que 'Coquetto' le dice que no hace falta que llegue a los locales. "Si quieres no dejes el material. Yo le meto un hueveo (historia ficticia) a la gente de la prensa", incide.
"En este país uno puede hacer lo que quiera. No pasa nada. Aquí pueden manejar las elecciones como quieran. Burlarte de los electores y nada te pasará. Todos gritan, pero una vez que se ven ganadores, todos se quedan muditos, calladitos", agregó.
Hasta el momento la candidata más votada es la derechista Keiko Fujimori, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), que obtiene el 16,87 % de los votos al 76 % del escrutinio y tiene prácticamente asegurada su presencia en segunda vuelta por cuarta vez consecutiva en unas elecciones presidencias, tras perder las tres anteriores en esa instancia.
La segunda plaza se la disputan el ultraderechista Rafael López Aliaga (Renovación Popular), el centrista Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) y el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), el alfil del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022), que viene escalando a medida que se computan votos de zonas rurales, donde es el más votado.
Un conteo rápido realizado por la encuestadora Ipsos a una muestra de cerca de 1.000 mesas electorales a nivel nacional arrojó una ligera ventaja para que Sánchez quede por delante, mientras que otro muestreo similar realizado por la empresa Datum a 1.500 actas le da esa ligera ventaja a López Aliaga. EFE