
La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado este viernes la "obstrucción deliberada de la entrega de ayuda a Gaza", además de la "violencia continuada y el creciente control militar israelí" tras seis meses de un "ineficaz" alto el fuego en el enclave palestino.
"Las condiciones de vida de la población palestina siguen siendo extremadamente precarias, en un contexto marcado por un patrón continuo y deliberado de bloqueo de la ayuda por parte de Israel, que está provocando muertes totalmente evitables", ha lamentado en un comunicado la organización, que ha afirmado que "esto no es un alto el fuego".
Así, ha denunciado que los equipos de MSF sobre el terreno han tenido que responder cada mes a "múltiples incidentes con víctimas masivas", por lo que han atendido al menos a 244 pacientes por heridas causadas en ataques de Israel, entre los que se encuentran "numerosos niños".
Además, la ONG sitúa en más de 40.000 los pacientes con heridas por traumatismos violentos, incluidos disparos, explosiones u otro tipo de armas. Se estima que desde octubre de 2025, los equipos médicos han tratado más de 15.000 casos de trauma solo en los dos hospitales de campaña de MSF, tanto por lesiones recientes como por heridas que requieren atención a largo plazo, según el documento.
"Seis meses después, el alto el fuego no ha logrado poner fin al genocidio contra la población palestina en Gaza, y las autoridades israelíes siguen imponiendo condiciones destinadas a destruir las condiciones de vida. A pesar de la reducción de la intensidad de la violencia, los ataques israelíes continúan y la situación sigue siendo catastrófica. Las necesidades de la población son enormes, pero las autoridades israelíes han seguido restringiendo de forma sistemática la entrada de ayuda humanitaria", ha afirmado Claire San Filippo, responsable de emergencias de MSF.
En este sentido, ha lamentado que la población "sufre escasez de agua potable, alimentos, electricidad y acceso a la atención sanitaria". "El sistema de salud, ya devastado, se ve aún más asfixiado por los obstáculos a la ayuda y por la retirada del registro de 37 ONG internacionales por parte de Israel, entre ellas MSF, que prestaban asistencia vital en Gaza", ha denunciado.
CERCA DEL 90% DE LA POBLACIÓN DESPLAZADA A LA FUERZA
En Gaza, aproximadamente el 90% de la población ha sido desplazada por la fuerza, a menudo en varias ocasiones, y vive en tiendas de campaña o refugios improvisados, tal y como ha advertido MSF, que ha apuntado a que la situación no ha mejorado de forma significativa desde el alto el fuego.
En los centros de atención primaria apoyados por MSF en Al Mawasi y Al Attar, en Jan Yunis, entre octubre de 2025 y marzo de 2026, las patologías más frecuentes están directamente relacionadas con las condiciones de vida extremas y el hacinamiento: infecciones respiratorias superiores (42%), enfermedades de la piel como sarna y piojos (16,7%) y diarrea (8,4%).
El espacio en el que vive la población "se reduce constantemente y está marcado por la violencia", recoge el texto. "Desde el alto el fuego, la Franja de Gaza ha quedado dividida de facto por la denominada 'línea amarilla', que delimita una zona bajo control militar israelí total (el 58% del territorio), empujando a la población palestina a concentrarse en el 42% restante, en gran parte destruido", ha añadido.
MSF ha hecho así un llamamiento a los líderes mundiales y a los gobiernos --incluidos Estados Unidos, la Unión Europea y sus Estados miembro, además de los países árabes-- para que utilicen "todas las herramientas políticas a su alcance y presionen a las autoridades israelíes a fin de proteger a la población civil, restablecer condiciones de vida dignas y permitir de forma urgente la entrada sin restricciones de ayuda humanitaria en Gaza, como es obligación de Israel como potencia ocupante".