Justicia de Esuatini dicta que cuatro deportados por EE.UU. tienen derecho a un abogado

Guardar

Nairobi, 10 abr (EFE).- El Tribunal Supremo de Esuatini (la antigua Suazilandia) dictaminó que cuatro hombres deportados al pequeño reino africano por EE.UU. tras el endurecimiento de la política migratoria por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, tienen derecho a reunirse con su abogado tras nueve meses sin asistencia legal en persona.

La corte ratificó así un fallo anterior de un tribunal inferior, que había sido recurrido por el Gobierno de Esuatini, sobre los primeros cuatro deportados por Washington a este país el pasado julio (inicialmente, cinco, pero uno fue repatriado más tarde).

"La sentencia del Tribunal Supremo supone un paso importante para defender el derecho a acceder a un abogado de las personas que han sido trasladadas ilegalmente por EE.UU. a Esuatini", afirmó en un comunicado este viernes Vongai Chikwanda, subdirectora regional de Amnistía Internacional (AI) para África oriental y meridional.

"Sin embargo, no resuelve las violaciones de derechos humanos más graves que subyacen a esta práctica abusiva de traslados a terceros países. El acceso a asistencia letrada es esencial, pero por sí solo no puede poner fin a la detención arbitraria que sigue vigente", añadió.

En el fallo, la corte desestimó los argumentos de Esuatini, que alegaba que los deportados no querían reunirse con el abogado local Sibusiso Nhlabatsi -en representación de sus letrados de EE.UU., que han podido hablar por teléfono con ellos- y no tenían derecho a defensa porque no han sido detenidos ni acusados de ningún crimen.

"Nadie debería ser trasladado a un país en violación de las garantías del derecho internacional, para luego ser detenido en secreto sin un proceso legal claro, sin acceso a abogados y sin protección contra una expulsión ilegal posterior", aseveró AI.

El pasado febrero, la Justicia de Esuatini desestimó un recurso contra la deportación de ciudadanos de terceros países por parte de EE.UU. presentado el pasado agosto después de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) estadounidense confirmara en julio la deportación de los cinco ciudadanos -de Vietnam, Jamaica, Laos, Yemen y Cuba-, acusados de varios delitos después de que sus países de origen se negaran a recibirlos.

Esa cifra finalmente se elevó a al menos quince -si bien dos de ellos fueron repatriados en los últimos meses a sus países, Jamaica y Camboya-, que fueron arrestados sin cargos y recluidos bajo aislamiento en la prisión de máxima seguridad de Matsapha, cerca de la capital de Esuatini, Mbabane.

Washington acordó pagar 5,1 millones de dólares (unos 4,4 millones de euros) a Esuatini, según confirmó el Ejecutivo suazi.

Desde su retorno a la Casa Blanca, en enero de 2025, Trump ha impulsado las expulsiones exprés, con acuerdos con países como El Salvador, Esuatini, Ghana, Ruanda, Uganda, Sudán del Sur, Guinea Ecuatorial y la República Democrática del Congo (RDC).

Diversas ONG han pedido a los países africanos que rechacen estos pactos de expulsión, ya que exponen a cientos de personas a detenciones arbitrarias, malos tratos y devolución forzada a países donde podrían sufrir persecución o tortura. EFE