Jerusalén, 10 abr (EFE).- El Ejército israelí afirmó este viernes que unos 180 miembros de Hizbulá murieron en la oleada de bombardeos contra el Líbano el miércoles, en la que según las autoridades de este país Israel se cobró la vida de más de 350 personas.
"En tan solo un minuto, el Ejército de Israel eliminó a al menos 180 terroristas de Hizbulá en tres áreas de forma simultánea", alardearon las fuerzas armadas israelíes en un comunicado, en el que no presentaron las identidades de los fallecidos o pruebas de su vinculación al grupo chií.
La cifra no coincide con la ofrecida ayer (jueves) por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, que elevó a más de 200 los miembros de la organización fallecidos en los ataques.
"El recuento continúa en estos momentos", añade el comunicado castrense.
El Ejército afirma que bombardeó más de cien objetivos en tres áreas (Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del Líbano), entre los que se encontraban 45 presuntos centros de mando del grupo chií, 40 estructuras militares y múltiples estructuras "utilizadas por los altos operativos militares" de Hizbulá.
Sólo en la capital libanesa, donde los ataques (sin previo aviso) se extendieron más allá de los suburbios del sur, considerados el bastión de la organización, Israel atacó "35 infraestructuras militares".
Más de 1.900 personas han muerto en el Líbano desde el 2 de marzo, cuando Israel lanzó la campaña de ataques aéreos y la invasión terrestre al sur del país en represalia por los lanzamientos de cohetes a su territorio.
Israel sostiene haber matado a 1.400 miembros de Hizbulá hasta el momento, aunque no especifica su vinculación al grupo.
Doce soldados israelíes han muerto en combate en el sur del Líbano (uno de ellos por fuego amigo) y dos civiles han fallecido en el norte de Israel por ataques de Hizbulá. Además, otro ciudadano murió en la localidad de Misgav Am, a escasos 500 metros de la frontera con el Líbano, por un tiro errado de un tanque israelí.