Fatboy Slim reivindica la pista de baile frente a la cultura del móvil en Coachella

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Mónica Rubalcava

Los Ángeles (EE.UU.), 10 abr (EFE).- Fatboy Slim participó en la primera edición de Coachella en 1999 y ha sido un habitual del festival, lo que le ha permitido observar de primera mano la evolución de uno de los eventos más influyentes de la industria musical.

"Coachella es una institución y es un honor estar de vuelta", comenta el DJ en entrevista con EFE.

Norman Cook, más conocido como Fatboy Slim, reflexiona sobre cómo este evento ha cambiado a lo largo del tiempo. "Coachella se ha convertido en algo único, quizá al principio por las razones correctas, pero hoy en día con todo eso de los influencers con sus teléfonos, la última vez que estuve fue casi demasiado", admite.

"Por favor, guarden los móviles y diviértanse un poco; dejen de grabar y participen", recomienda el músico, quien agrega que su espectáculo "busca romper las barreras entre las personas y transformarlas en una masa común".

Este cambio, dice, no es exclusivo del festival, sino que también se refleja en el panorama de la música electrónica.

"En los 90s era diferente (...) lo que ha cambiado es que ahora es una industria enorme, y con el dinero vienen la codicia y el poder", explica.

No obstante, asegura que, pese a la ambición que rodea al sector, aún ha encontrado "gente que lo hace por amor a la música, al ambiente y a ese sentido de comunidad que creamos".

El domingo 12 de abril, Cook tendrá una actuación especial en el festival, que arranca este viernes el primero de sus dos fines de semana de actividades.

El DJ solo actuará en una de las fechas para poder estar con su hija durante sus exámenes finales.

"Soy padre de dos y hago las cosas tontas que hacen los papás", comenta entre risas el veterano de los raves, quien asegura que ahora disfruta yendo al fútbol o cocinando, una faceta que contrasta con los más de 118 días que pasó sobre los escenarios el año pasado.

Su presentación musical durará dos horas, un set extendido en Coachella en el que espera repasar los éxitos de su amplia trayectoria de más de cuatro décadas, un hito que celebró el año pasado y que lo ha hecho "desempolvar cajas de recuerdos" que tenía olvidados.

Nacido en Bromley, Reino Unido, en 1963, Cook comenzó su carrera como músico recién salido de la universidad: "Tengo mucha suerte de no haber tenido que tener nunca un trabajo 'honesto' en esos cuarenta años", bromea el creador de 'Praise You', desde su estudio en Brighton, escenario en 2002 de un histórico rave que consolidó su lugar en la cultura electrónica.

"He olvidado tanto como he recordado", cuenta el pionero del big beat, quien pasó el último año revisitando cajas con recuerdos acumulados por años y que finalmente dieron forma al libro de fotografías 'It Ain't Over… 'Til the Fatboy Sings'.

"Durante 40 años tuve todas esas cajas, pero nunca las volví a mirar. Fue un gran viaje por el camino de los recuerdos", explica el DJ, que también lamenta no recordar ciertos momentos de su vida por problemas de adicción.

Pese a su apego a las cosas con valor sentimental, el productor asegura que no se considera una persona nostálgica: "Siempre estoy mirando hacia adelante en lugar de hacia atrás", afirma.

A sus 62 años, Cook dice que ama su trabajo y que, aunque es consciente de que el tiempo pasa, ser DJ le permite seguir reinventándose y descubrir nueva música para sus presentaciones.

Recientemente, Fatboy Slim estrenó de forma oficial 'Satisfaction Skank', un remix que fusiona su éxito 'The Rockafeller Skank' con '(I Can’t Get No) Satisfaction' de The Rolling Stones.

La pista, que el DJ creó hace más de dos décadas como una mezcla para sus sesiones en vivo, fue durante años uno de los temas más populares de sus actuaciones, aunque no recibió la aprobación de la banda británica para su lanzamiento oficial hasta el año pasado.

"No sé por qué tardaron tanto en decir que sí, pero me alegra que finalmente lo hicieran", dice Cook quien en 2003 hizo un remix de 'Sympathy for the Devil'.

Antes de actuar en Coachella el domingo, Cook tendrá dos actuaciones en Texas, aunque reconoce que este año ha evitado cerrar nuevas fechas en el país porque no se siente cómodo con la situación actual bajo el gobierno del presidente Donald Trump.

"No quiero venir a otro país a darles lecciones sobre su política... Todos en EE.UU. saben lo que está haciendo su presidente y probablemente quieran desconectarse de ello durante unas horas", afirmó. EFE

(foto) (vídeo)