El líder de Hezbolá pide al Gobierno de Líbano "dejar de hacer concesiones gratuitas" a Israel

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El secretario general del partido-milicia chií Hezbolá, Naim Qasem, ha pedido este viernes al Gobierno de Líbano "dejar de hacer concesiones gratuitas" a Israel en el marco de la ofensiva lanzada el pasado 2 de marzo contra el territorio y que ha dejado hasta la fecha casi 1.900 muertos.

Así, ha asegurado que "la resistencia continuará hasta su último aliento" en un mensaje recogido por la cadena Al Manar, afín al grupo, a medida que crece la tensión en la región debido a que las fuerzas israelíes han seguido bombardeando el sur de Líbano a pesar de que el territorio se encontraba incluido en un principio en el acuerdo de alto el fuego alcanzado el martes entre Estados Unidos e Irán.

Ahora, las autoridades libanesas se preparan para mantener posibles negociaciones directas con el Gobierno israelí la próxima semana en Washington, la capital de Estados Unidos, mientras que Hezbolá ha calificado los ataques israelíes de "brutales" y "tiránicos".

"Quiero expresar mi más sentido pésame a nuestro pueblo firme y resistente en todo Líbano. El enemigo israelí se mostró impotente sobre el terreno frente a los valientes héroes de la resistencia, y fue incapaz de llevar a cabo la invasión terrestre tal y como había declarado repetidamente. Sus soldados y oficiales cayeron en las emboscadas de los muyahidín. Sus vehículos fueron destruidos en los cruces de las ciudades y pueblos", ha señalado.

En este sentido, ha acusado a Israel de "cambiar de postura", si bien ha afirmado que "no ha logrado, en toda su operación de más de 40 días, impedir que los misiles, proyectiles y drones alcanzaran sus asentamientos, hasta Haifa y más allá de Haifa". "El enemigo quedó desconcertado por las tácticas de la resistencia, la flexibilidad de los movimientos de los muyahidín, sus capacidades defensivas y su legendario valor", ha expresado.

Qasem ha hecho hincapié en que, de esta forma, ha quedado claro que "reunir a 100.000 soldados israelíes no les ayudaría a lograr la ocupación". Más bien, quedarían reducidos a los restos. Los que permanecieron en el campo vivieron con miedo y terror, sin saber cuándo serían asesinados, capturados o recibirían la orden de retirarse, incapaces de permanecer en esta zona", ha apuntado.

Es por ello que ha hablado de los "fracasos" de las tropas israelíes, cuyos líderes "lanzan amenazas diarias en tono estridente pero, en última instancia, ineficaz". "El enemigo recurrió el miércoles a crímenes sangrientos en Beirut, el sur, el valle de la Becá y el monte Líbano, atacando a civiles en barrios, pueblos y ciudades densamente pobladas para enmascarar su impotencia sobre el terreno", ha destacado.

Por último ha reiterado que "la resistencia continuará" y ha manifestado que "el entusiasmo de los jóvenes por salir al campo de batalla y su compromiso inquebrantable son un faro de esperanza y orgullo".