Washington, 9 abr (EFE).- El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, convocó este jueves al embajador iraquí Nizar Khirullah para expresar la "enérgica condena" del gobierno estadounidense a los "atroces ataques terroristas perpetrados por milicias afines a Irán desde territorio iraquí contra personal e instalaciones diplomáticas estadounidenses".
Entre los ataques se incluye la emboscada del 8 de abril contra diplomáticos estadounidenses en Bagdad, según informa el portavoz adjunto principal de la Secretaría de Estado, Tommy Pigott.
"Estos ataques se suman a cientos ocurridos en las últimas semanas contra ciudadanos estadounidenses, instalaciones diplomáticas e intereses comerciales, así como contra países vecinos de Irak, instituciones iraquíes y civiles, incluso en la región del Kurdistán iraquí", asegura la Secretaría de Estado en un comunicado.
La Embajada de Estados Unidos en Bagdad ha denunciado una campaña de ataques “generalizados” de milicias proiraníes contra ciudadanos estadounidenses y objetivos vinculados a Washington en todo Irak, como parte de una campaña en represalia por la guerra en Irán iniciada por fuerzas estadounidenses e israelíes el pasado 28 de febrero.
La intensificación de estos ataques ha llevado a ordenar la salida de ciudadanos estadounidenses de Irak y a ofrecer recompensas de hasta varios millones de dólares por información sobre los autores de los atentados.
Landau aseguró que aunque reconocía los esfuerzos de las Fuerzas de Seguridad iraquíes para responder a estos ataques terroristas, "el fracaso del gobierno iraquí en la prevención de estos ataques, perjudican la relación entre Estados Unidos e Irak".
El subsecretario, que insistió en que Estados Unidos no tolerará ataques contra los intereses estadounidenses y espera que el gobierno iraquí tome de inmediato todas las medidas necesarias para desmantelar los grupos milicianos alineados con Irán en Irak.
Expertos consideran que Irak es un "campo de batalla clave" o "frente paralelo" donde se libra la guerra indirecta: el espacio aéreo y parte del territorio iraquí se usan para operaciones de Estados Unidos contra Irán, mientras los ayatolás y algunas de sus milicias usan suelo iraquí para golpear intereses estadounidenses.
La guerra de Irán, que comenzó el pasado 28 de febrero, se encuentra ahora en un impás de dos semanas en un frágil alto el fuego que Estados Unidos e Irán han aceptado para detener los bombardeos y tratar de alcanzar un acuerdo en las negociaciones que empezarán este viernes en Islamabad, Pakistán.EFE