Buenos Aires, 9 abr (EFE).- Organizaciones ambientalistas argentinas impulsan este jueves una demanda colectiva para denunciar la inconstitucionalidad de la reforma de la ley de glaciares, sancionada en las últimas horas por el Parlamento, al considerar que la modificación representa un "retroceso" en la protección de reservas estratégicas de agua dulce.
La Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeAA) y Greenpeace convocaron a los ciudadanos argentinos a participar de una demanda colectiva en contra de la modificación de la ley de glaciares sancionada en la madrugada de jueves.
La ley aprobada otorga a las provincias la potestad de determinar las zonas periglaciales (cercanas a los glaciares) en las que se pueden permitir las actividades mineras.
"Si no quisieron escuchar en el Congreso, van a escuchar en la Justicia", advirtieron las asociaciones en un comunicado difundido hoy, en el que aseguraron que la reforma "pone en riesgo el acceso al agua y por lo tanto la vida de millones de argentinos y argentinas y los ecosistemas que dependen de los glaciares y el ambiente periglacial".
Cuestionaron, además, el proceso de aprobación de la ley y afirmaron que se realizó "a espaldas de la sociedad" y que "fueron ignoradas" las cientos de miles de personas que se inscribieron en la audiencia pública convocada por los diputados en contra de la modificación.
"Se desoyeron a comunidades locales, se ignoraron aportes científicos y técnicos, se desestimaron voces expertas y se limitaron las instancias de participación (en la audiencia pública)", indica el sitio web en el que los ciudadanos pueden adherir a la demanda.
La nueva norma propuesta por el ejecutivo, que ya había recibido el visto bueno del Senado el pasado 26 de febrero, fue aprobada este jueves por la Cámara de Diputados con 137 votos afirmativos y modifica una ley pionera en Latinoamérica, que establecía la protección de los glaciares y del ambiente periglacial como reservas estratégicas de agua. EFE