Persecución en el Golfo: una foto te lleva a prisión y una opinión sobre Irán a la muerte

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Isaac J. Martín

El Cairo, 5 abr (EFE).- Cuando un dron iraní impactó contra un complejo de apartamentos en Emiratos Árabes Unidos (EAU), sus residentes se tomaron selfis en sus viviendas y las enviaron a sus seres queridos para decir: "Estamos bien". Pero poco después, fueron localizados y detenidos por las fuerzas de seguridad emiratíes.

Estas es una de las tantas historias que la directora ejecutiva de la organización Detained in Dubai, Radha Stirling, ha ido asistiendo legalmente en este país del golfo Pérsico, el más azotado de la región por los ataques iraníes, lanzados en respuesta al inicio de una ofensiva bélica contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.

"Cuando Irán atacó por primera vez a EAU, todo el mundo quedó conmocionado. Fue una situación sin precedentes y la gente reaccionó instintivamente cogiendo sus teléfonos. No pensaron que estaban haciendo nada malo cuando enviaban mensajes a sus seres queridos con fotos de calles y edificios", indica la abogada a EFE.

De acuerdo con la ley de ciberdelitos del país, está penado grabar, reenviar o comentar contenidos que puedan "incitar a la opinión pública o perturbar la seguridad pública", lo que las autoridades consideran tomar material audiovisual de los ataques iraníes, con multas que alcanzan los 54.000 dólares y penas de hasta dos años de prisión.

La mayoría de los arrestos -oficialmente 109 en Abu Dabi y decenas en Dubái- que Stirling sitúa en "cientos" en el país corresponden a "residentes de larga duración y turistas que cometieron errores inocentes y no tenían intención de causar daño", asevera.

Uno de ellos es un empleado de una aerolínea británica que fue detenido cuando, al llegar al aeropuerto de Dubái, compartió una foto de la instalación con un grupo privado de compañeros para preguntar si era seguro transitar por él.

Mientras, el pasado 27 de marzo, el padre de Mohamed Al Mousawi, de 32 años, recibió una llamada del Ministerio del Interior bareiní preguntándole si había recibido el cuerpo de su hijo. Cuando se lo entregaron, presentaba signos de tortura, como documentó el Centro del Golfo para los Derechos Humanos (GCHR, en inglés).

Al Mousawi fue detenido junto a sus dos primos por, según fuentes de la ONG, haber publicado opiniones personales en redes sociales. Las autoridades alegaron que estaba espiando para Irán.

"El asesinato de Al Mousawi bajo tortura, tras nueve días de desaparición forzada, es un claro testimonio de los niveles de represión ejercidos por la dictadura de Baréin. Refleja una represión implacable contra la ciudadanía, en la que más de 230 personas -incluidas mujeres y menores- han sido detenidas", afirma a EFE el director consultor del Instituto de Baréin para los Derechos y Democracia (BIRD, en inglés), Sayed Ahmed Alwadaei.

Precisamente, Al Mousawi, musulmán chií, fue liberado en 2024 en una amnistía tras cumplir más de la mitad de los 21 años de prisión a los que había sido condenado por cargos como "pertenencia a una célula terrorista", entre otros, de acuerdo con las autoridades bareiníes.

El director ejecutivo de GCHR, Khalid Ibrahim, comenta a EFE que tanto EAU como Baréin presentan similitudes: "restricciones extremas, castigos por publicar información y ataques a las libertades públicas".

Y es que "la mentalidad de estos gobiernos es evitar la mala publicidad: quieren hablar de sus logros y de lo 'buenos' que son, y cualquier crítica o exposición de sus abusos se considera algo negativo".

Pero no están solos: Catar ha arrestado durante la guerra a 313 personas -última cifra actualizada del 9 de marzo- por "grabar y distribuir vídeos, difundir información engañosa y rumores, y cualquier cosa que pueda incitar a la opinión pública".

De Arabia Saudí no hay datos, mientras que en Kuwait -según GHCR- las fuerzas de seguridad allanaron aproximadamente 27 casas y arrestaron a decenas de ciudadanos bajo presuntos cargos que incluían simpatizar con un estado extranjero y espiar para él, así como publicar opiniones en las redes sociales que supuestamente perjudicaban la seguridad del Estado.

Por su parte, la investigadora para Arabia Saudí y EAU de Human Rights Watch (HRW), Joey Shea, apunta a EFE que espera que al informar sobre estos casos de represión durante la guerra "se ponga en primer plano la realidad del historial de derechos humanos de los países del golfo Pérsico", documentados desde hace más de una década, para que "la gente sea consciente de esta situación".

De este modo, cuando viajen o vivan allí, puedan "tomar medidas para protegerse, y también se genere una mayor presión sobre estos Estados para que cambien su comportamiento en lo relativo a la represión de la libertad de expresión, asociación y reunión", zanja.EFE

(Recursos de archivo en EFEServicios : 8022503084, y otros)