Nairobi, 2 abr (EFE).- Un total de 457 personas, incluidas 38 que murieron y un gran número de heridos graves, fueron recibidas por Médicos sin Fronteras (MSF) en solo dos meses en la frontera entre Chad y Sudán por la devastadora guerra que enfrenta al Ejército y a los paramilitares sudaneses desde abril de 2023, informó este jueves la ONG.
Según un comunicado, 457 personas llegaron desde principios de febrero a los servicios de MSF en la ciudad chadiana fronteriza de Tine, de las cuales 29 murieron en el hospital y nueve llegaron sin vida, como consecuencia de los ataques perpetrados por las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) y el Ejército sudanés, que siguen golpeando con drones a zonas civiles.
"Los heridos no se libran de la violencia. Alrededor de la mitad de las heridas afectan a extremidades, muchas con fracturas abiertas. No esperábamos un número tan alto de heridos graves", lamentó Rita Magano, coordinadora médica en Tine.
De las 38 personas que perdieron la vida, 19 murieron el 16 de marzo, cuando 123 heridos llegaron a un nuevo centro médico que se tuvo que construir tras verse obligados a evacuar el Hospital Mabrouka de Tine, donde operaban antes, por los disparos y bombardeos cercanos.
Dos días después, el 18 de marzo, un ataque con drones mató a 17 personas durante un funeral en Tine, según los datos de las autoridades chadianas, y los equipos de MSF trataron como resultado a 24 personas, algunas de ellas en "estado crítico".
"La situación actual hace casi imposible mantener una atención médica mínima a quienes buscan protección en Chad", aseveró el responsable logístico de MSF en Tine, Jean Hippolyte.
Se desconoce todavía el número total de muertos por la guerra entre las FAR y el Ejército de Sudán, pero el ex enviado especial de EE.UU. para el país africano, Tom Perriello, estimó a finales del pasado agosto que más de 400.000 personas podrían haber perdido la vida desde 2023.
Esa cifra supera las 300.000 muertes registradas entre 2003 y 2008 en el genocidio de la región sudanesa de Darfur (oeste).
Así, Sudán se ha convertido en el escenario de "la mayor crisis de hambre del mundo", con más de 21,2 millones de personas que se enfrentan a una situación de hambruna aguda, según la ONU, mientras unos 14 millones han tenido que huir de sus hogares.
Desde el inicio de la guerra, más de 900.000 sudaneses han cruzado la frontera y han llegado al este de Chad, que tiene dificultades para atenderlos en un contexto marcado por los recortes en la ayuda internacional, según Naciones Unidas. EFE