Zelenski afirma que Rusia presiona con un nuevo ultimátum: "Ucrania tiene dos meses para salir del Donbás"

El mandatario ucraniano sostiene que Moscú aumenta la presión para conseguir la retirada total de sus fuerzas del este del país en dos meses, mientras cuestiona la influencia rusa sobre Washington y las verdaderas intenciones del Kremlin

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Durante una intervención con motivo del cuarto aniversario de la salida de las fuerzas rusas de la ciudad ucraniana de Bucha, el presidente Volodímir Zelenski cuestionó abiertamente que el verdadero objetivo de Moscú se limite únicamente al control del Donbás. En su comparecencia, Zelenski señaló la existencia de nuevas exigencias del Kremlin, que plantea un plazo de dos meses para que las fuerzas ucranianas se retiren del este del país, según difundió el medio Ukrinform. De acuerdo con el mandatario, Rusia intenta convencer a Estados Unidos y a otros actores internacionales de que sólo busca el dominio de Donetsk y Lugansk, aunque su discurso apunta a otros intereses y condiciones más allá de estos territorios.

El medio Ukrinform informó que Zelenski sostuvo que Rusia, además de estaba presionando con este nuevo plazo, busca ampliar la percepción internacional acerca de sus pretensiones territoriales. El líder ucraniano manifestó su sorpresa por el hecho de que se confíe en que la retirada de Ucrania del Donbás “pondría fin a la guerra”. “Me sorprende que puedan creer esto (…) esta historia se ha estado repitiendo durante tanto tiempo", expresó el presidente, citado por Ukrinform.

En relación a ese plazo impuesto por Moscú, Zelenski explicó que las condiciones presentadas por el Kremlin suponen el control total de la zona en los próximos dos meses y hacen depender el fin del conflicto de la retirada ucraniana de la región, algo que cuestiona abiertamente. Indicó también que, incluso si Ucrania no accediese a ceder el control, Rusia se ha mostrado dispuesta a imponer nuevas demandas y condiciones adicionales, lo que, en palabras del jefe de Estado ucraniano, plantea serias dudas sobre la finalidad real de las acciones militares de Moscú en el este del país.

Tal como publicó Ukrinform, el mandatario preguntó públicamente: “Si el objetivo de los rusos es solo el Donbás, ¿por qué dicen que irán más allá y que habrá otras condiciones?”, manifestando, de este modo, su escepticismo acerca de la limitada naturaleza de las peticiones rusas. Estas declaraciones se enmarcan en el contexto de una reciente cumbre donde Ucrania buscó reafirmar la soberanía, coincidiendo con el aniversario de la liberación de Bucha, hecho simbólico en la cronología del conflicto.

A la par, el jefe de Estado ucraniano volvió la vista sobre el papel de Rusia en la diplomacia internacional y la supuesta capacidad del Kremlin para influir en la actitud de Estados Unidos. Según consignó Ukrinform, Zelenski afirmó que Moscú habría trasladado a Washington el mensaje de que podría lograr el control completo del Donbás en tan sólo dos meses y, con ese argumento, buscaría presionar a Ucrania y conformar el tono de las conversaciones entre Occidente y Kiev.

Las tensiones por la situación en el Donbás se suman al debate sobre la planta nuclear de Zaporiyia, constituyendo ambas cuestiones los principales temas de fricción en las negociaciones entre Rusia y Ucrania. Ambas partes mantienen posturas irreconciliables sobre estos territorios: Ucrania rechaza la posibilidad de renunciar a las regiones del este, mientras que Rusia sostiene que la presencia militar en el área responde al propósito de proteger a la población de origen ruso residente en la zona. Los desacuerdos han bloqueado avances diplomáticos, en tanto que el control de áreas de Donetsk y Lugansk permanece dividido, con Kiev conservando sólo una porción limitada del terreno, según detalló Ukrinform.

De acuerdo con lo reportado por el medio, las afirmaciones del presidente Zelenski han generado reacciones desde Estados Unidos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, desmintió que la administración de Washington haya condicionado las garantías de seguridad ofrecidas a Ucrania a una eventual retirada o concesión territorial en el Donbás. Según puntualizó Rubio, es falso que el gobierno estadounidense exija algún tipo de cesión previa de regiones orientales a cambio de asistencia o protección, contradiciendo así la perspectiva difundida por el ejecutivo ucraniano y generando debate sobre la alineación de intereses entre ambos países.

Rubio, conforme reflejó Ukrinform, expresó su desacuerdo con el enfoque del presidente Zelenski y llegó a calificar de "mentiras" determinadas afirmaciones sobre la intermediación estadounidense en la crisis. En sus palabras, insistió en que resulta improbable llegar a una solución si ninguna de las partes muestra disposición a ofrecer concesiones sustanciales al otro lado, dado el enquistamiento del conflicto desde hace ya cuatro años.

El medio Ukrinform expuso que el contexto internacional añade presión a las negociaciones, ya que Estados Unidos afronta actualmente una situación de tensión en Medio Oriente y se aproxima a sus elecciones de mitad de mandato. Esto habría incrementado el interés por desactivar el conflicto en Ucrania bajo términos que permitan una reducción rápida de la violencia, aunque aún persisten diferencias notables entre las partes implicadas.

La percepción de Ucrania sobre la determinación rusa y el papel de aliados occidentales como Estados Unidos sigue afectando la mesa de negociaciones. Según lo planteado por Zelenski en la reciente cumbre recogida por Ukrinform, las condiciones planteadas por Rusia y la presión sobre Washington reafirman su escepticismo sobre un desenlace inmediato del conflicto y contribuyen a mantener la incertidumbre respecto a del futuro del este ucraniano y de las zonas en disputa.