Sheinbaum afirma que México trabaja con Cuba para reactivar el envío de petróleo

La mandataria mexicana aseguró que avanzan gestiones conjuntas con la isla caribeña para concretar nuevos acuerdos energéticos, en un contexto marcado por alivios en las restricciones estadounidenses y el reciente arribo de combustible ruso autorizado por Washington

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El reciente arribo de un petrolero ruso al puerto de Matanzas ha puesto en foco las gestiones energéticas entre naciones aliadas frente al prolongado bloqueo estadounidense, mientras Cuba experimenta una crisis derivada de la escasez de combustible. Según publicó el medio de comunicación original, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que su gobierno desarrolla acciones conjuntas con las autoridades cubanas para restablecer el suministro de petróleo al país caribeño. Este anuncio tiene lugar tras la autorización de Estados Unidos a la llegada del buque ruso ‘Anatoli Kolodkin’ con 100.000 toneladas de crudo, medida que sugiere cierta relajación en las restricciones que Washington aplica sobre la isla.

De acuerdo con la información difundida, la mandataria mexicana detalló durante su habitual rueda de prensa del lunes que México coordina con el gobierno de Cuba una serie de acuerdos comerciales desde hace décadas. Dentro de estos pactos, explicó Sheinbaum, se incluye la opción de reactivar el envío de petróleo a la nación caribeña, así como el envío de ayuda humanitaria, la cual ha continuado en las últimas semanas pese a las dificultades energéticas que enfrenta la isla. "El trabajo que tenemos con Cuba de los acuerdos comerciales (...) tiene que ver también con el envío de petróleo", declaró la presidenta de México, destacando la continuidad de la cooperación bilateral y el compromiso de su país para ofrecer asistencia bajo acuerdos estratégicos de largo plazo.

Tal como reportó el medio fuente, Sheinbaum señaló el reciente envío del cuarto buque mexicano que transportó ayuda humanitaria destinada a atender necesidades básicas en la isla. Estos despachos forman parte de la colaboración entre ambos gobiernos, que buscan en parte paliar los efectos del embargo y aliviar la presión sobre la población cubana ante los cortes eléctricos y las restricciones sobre servicios esenciales.

México se consolidó como uno de los principales proveedores energéticos de Cuba junto a Venezuela hasta que la administración del expresidente estadounidense Donald Trump emitió amenazas de incremento arancelario para los países que proveyeran combustible a la isla. Esta política derivó en la reducción de los flujos energéticos hacia Cuba y contribuyó a la situación crítica actual. La reciente llegada del buque ruso fue posible gracias a una excepción concedida por la Guardia Costera estadounidense, en coordinación con autoridades cubanas y rusas.

La llegada del ‘Anatoli Kolodkin’ con 100.000 toneladas de petróleo representa, según recogió el medio original, un alivio inmediato para una Cuba afectada por más de varios meses de crisis energética, marcada por apagones y limitaciones severas en la atención de servicios básicos. El Kremlin confirmó el desembarco del buque y manifestó oficialmente su voluntad de sostener a su aliado regional. Un representante ruso precisó: “Rusia considera que es su deber ayudar a sus amigos cubanos”.

Asimismo, Moscú comunicó que la asistencia energética a Cuba ha sido abordada en conversaciones diplomáticas recientes con Washington, abordando los mecanismos de cooperación en medio de la complejidad geopolítica actual. Esta dinámica evidencia un escenario de negociación indirecta donde las flexibilizaciones eventuales en Washington permiten la continuidad de cierto flujo energético a la isla, ante la presión internacional y la necesidad humanitaria.

A lo largo de estos episodios, la política mexicana ha mantenido la línea histórica de apoyo a Cuba, reforzando la permanencia de acuerdos tanto comerciales como humanitarios. Según consignó el medio original, Sheinbaum reiteró este compromiso y subrayó que México persistirá en esas acciones, tanto en la reactivación de suministros de petróleo como en el envío de ayuda humanitaria, mientras las condiciones regionales lo permitan y sin interrumpir la coordinación bilateral que caracteriza la relación entre ambos gobiernos.