La UE gastará cerca de la mitad de los 1.500 millones para defensa en producir antidrones, misiles y munición

Bruselas confirma el lanzamiento inmediato de convocatorias para financiar iniciativas innovadoras, con 700 millones dirigidos a fabricación de sistemas avanzados orientados a seguridad, así como fondos destinados a proyectos colaborativos, apoyo a Ucrania y adquisición conjunta de equipamiento

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El plan europeo contempla una asignación de 325 millones de euros destinados al desarrollo de proyectos colaborativos en defensa junto con Noruega y Ucrania, cifra que forma parte del total de 1.500 millones de euros aprobados para fortalecer las capacidades industriales y tecnológicas del sector durante el periodo previsto. Según informó la Comisión Europea, el instrumento principal para esta inversión será el Programa de la Industria Europea de Defensa (EDIP, por sus siglas en inglés), y su hoja de ruta fue adoptada este lunes con el objetivo de impulsar el rearme, fomentar la seguridad y consolidar la base industrial relacionada en el ámbito comunitario.

De acuerdo con la información publicada por la Comisión Europea y recogida por medios internacionales, cerca de la mitad de estos fondos –unos 700 millones de euros– se utilizarán en la fabricación de sistemas antidrones, misiles y munición. Esta decisión tiene como finalidad dotar a los Estados miembros de mayores recursos frente a amenazas emergentes y asegurar una producción sostenida de materiales estratégicos. “Esta iniciativa muestra nuestro enfoque en la innovación, la colaboración y el fortalecimiento de la base tecnológica necesaria para abordar los desafíos actuales y futuros”, afirmó en un comunicado Henna Virkkunen, vicepresidenta del Ejecutivo comunitario y responsable de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia.

El medio oficial de la Comisión Europea detalló además que la primera fase de acceso a estos fondos comenzará este martes, 31 de marzo, con el lanzamiento inmediato de convocatorias abiertas a empresas e instituciones del sector. Así lo anunció en rueda de prensa el portavoz de defensa del Ejecutivo comunitario, Thomas Regnier, precisando no solo las fechas sino también las áreas prioritarias de actuación. Según explicó Regnier, los 700 millones priorizados financiarán de forma específica la producción de sistemas antidrones, misiles y nueva munición, mientras parte del resto de los recursos busca promover alianzas tecnológicas mediante la financiación de proyectos industriales que reúnan a varios países.

Un aspecto relevante del plan es la partida de 260 millones de euros que se canalizará a través del Instrumento de Apoyo a Ucrania, incluida en el marco del fondo general. Según consignó la Comisión Europea, este monto busca potenciar la reconstrucción y modernización de la Base Tecnológica e Industrial de Defensa de Ucrania, favoreciendo inversiones en iniciativas conjuntas cuyo propósito sea aumentar la capacidad productiva tanto en territorio ucraniano como en el resto de Europa. Entre los objetivos se encuentra garantizar el suministro de equipamiento estratégico y mejorar la resiliencia industrial ante escenarios de crisis.

Otro componente significativo son los 240 millones de euros destinados a compras conjuntas, mecanismo mediante el cual los Estados miembros podrán adquirir de manera coordinada diferentes sistemas de defensa clave. Según publicó la Comisión Europea, estos fondos se emplearán para comprar sistemas antidrones, tecnología de defensa aérea y antimisiles, así como equipamiento de combate para el ámbito terrestre y naval. Esta medida pretende optimizar la eficiencia en el gasto, facilitar la interoperabilidad entre diferentes ejércitos y promover el desarrollo de proveedores europeos especializados en estos sectores.

Además, la hoja de ruta prevé un apartado específico para el apoyo a la innovación y al tejido empresarial pequeño y emergente en el sector de defensa. Según reportó la Comisión Europea, se reservan 100 millones de euros en ayudas financieras directas orientadas a startups y pymes, buscando estimular la diversificación y la modernización tecnológica mediante la participación de nuevos actores en la cadena de suministro.

La distribución detallada de los fondos responde, de acuerdo con el comunicado institucional, a una estrategia de adaptación integral frente a los cambios en el entorno global y la intensificación de riesgos geopolíticos. La Comisión Europea recalcó la importancia de fomentar la colaboración entre Estados miembros, empresas y socios externos para fortalecer la autonomía estratégica y la capacidad de respuesta ante futuras amenazas.

El plan aprobado implica la apertura de licitaciones competitivas desde la fecha anunciada, lo que permitirá a empresas y consorcios presentar propuestas para acceder a la financiación establecida. Según informó el portavoz Regnier, las condiciones específicas, los plazos y los criterios de selección estarán disponibles a través de los canales oficiales, y se espera una participación relevante de países asociados como Noruega, además de iniciativas conjuntas con Ucrania.

La Comisión Europea señaló que estos esfuerzos se articulan con los objetivos generales de la política común de defensa y la necesidad de consolidar una industria europea más integrada, capaz de hacer frente a los desafíos tanto en el corto como en el mediano plazo. El despliegue de los fondos y la ejecución de los proyectos seleccionados formarán parte del monitoreo regular previsto por las autoridades comunitarias, quienes evaluarán el impacto de las medidas en términos de capacidad operativa y desarrollo industrial.

El enfoque adoptado en esta hoja de ruta subraya además la intención de diversificar la inversión en defensa, no solo a través del fomento de la producción de armamento y sistemas de protección, sino proporcionando respaldo específico a la innovación industrial y la cooperación transfronteriza. La Comisión Europea considera estos factores como elementos fundamentales para garantizar el cumplimiento de los estándares de seguridad y el fortalecimiento de la soberanía tecnológica europea en el nuevo contexto internacional.