Bruselas da luz verde a los préstamos para defensa de Francia y República Checa y deja pendiente el de Hungría

Tras la aprobación de dos programas nacionales para adquirir equipamiento militar, la Comisión Europea autoriza recursos a París y Praga, mientras el proceso de Budapest está en evaluación y sólo podrá avanzar cuando cumpla los requisitos del organismo comunitario

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Francia y República Checa podrán recibir en abril de 2026 pagos iniciales de 15.090 millones y 2.060 millones de euros, respectivamente, para adquirir material de defensa en el marco del instrumento SAFE, tras superar la evaluación de la Comisión Europea. Según consignó el medio Europa Press, la aprobación de estos dos programas nacionales se produjo luego de una serie de paquetes de financiación que elevan a 16 la cifra total de países que cuentan con planes de compra conjunta de productos militares revisados y avalados por el Ejecutivo comunitario. Hungría permanece por ahora fuera de este grupo, ya que la revisión de su solicitud sigue en curso y solo avanzará una vez cumpla los requisitos establecidos por la Comisión.

Europa Press detalló que los fondos asignados a Francia y República Checa corresponden a operaciones dentro del marco impulsado por la Comisión Europea para fortalecer la cooperación en defensa entre los Estados miembros mediante adquisiciones conjuntas de material militar. Tras recibir el visto bueno, serán las autoridades de París y Praga quienes decidirán el destino específico de los recursos, en función de sus necesidades operativas y prioridades estratégicas. La Comisión Europea remitió que los primeros desembolsos previstos culminarán los procesos administrativos y contractuales antes de la fecha señalada para comenzar la transferencia de fondos.

De acuerdo con las declaraciones de Thomas Regnier, portavoz de Defensa de la Comisión Europea, difundidas por Europa Press, “la evolución del plan de Budapest sigue en curso y se aprobará cuando esté listo”. Regnier explicó que la Comisión mantiene una evaluación técnica que busca garantizar la adaptación de cada programa nacional a los principios de transparencia y solidaridad, criterios que fueron definidos cuando se fijaron de manera provisional los niveles de financiación para cada país en septiembre pasado.

En el caso de Hungría, el país es el único solicitante de fondos bajo el instrumento SAFE que todavía no ha obtenido la autorización del órgano comunitario. El proceso requiere el cumplimiento de estándares específicos para la adquisición conjunta de material de defensa. La decisión final dependerá del cumplimiento de los requisitos técnicos y regulatorios revisados actualmente por las instancias correspondientes de la Comisión.

En septiembre se establecieron los montos asignados bajo criterios de equidad, en función del tamaño, las necesidades de defensa y la capacidad de absorción de cada Estado miembro, informó Europa Press. Polonia lidera el reparto con una asignación de 43.700 millones de euros, seguida por Rumanía, que recibirá 16.600 millones. Francia figura con 16.200 millones, al igual que Hungría, aunque en este último caso la transferencia sigue a la espera de luz verde definitiva. Italia fue destinataria de 14.900 millones, mientras Bélgica obtuvo 8.300 millones, Lituania 6.300 millones, Portugal 5.800 millones, Letonia 5.600 millones, Estonia 2.600 millones, Eslovaquia 2.300 millones, República Checa 2.060 millones, Bulgaria 3.200 millones, Croacia 1.700 millones y Chipre 1.200 millones.

España se sitúa entre los Estados con menor asignación, según reportó Europa Press, ya que, junto a Finlandia, recibirá una financiación de 1.000 millones de euros, solo por encima de Dinamarca, con 46,7 millones, y Grecia, con 787 millones. Esta distribución resultó de un proceso de negociación en el que los países interesaron fondos conforme a sus prioridades nacionales, quedando en algunos casos solicitudes parciales respecto al volumen global disponible.

Los mecanismos como SAFE buscan favorecer la interoperabilidad de los sistemas de defensa europeos y la eficiencia en la adquisición de material militar. A través de estos préstamos se pretende avanzar hacia una mayor integración europea en materia de seguridad y defensa, canalizando recursos a través de acuerdos multinacionales que permitan abaratar costes y coordinar estrategias de suministro y sostenimiento, según consignó Europa Press.

La Comisión Europea continuará evaluando el avance de los programas en curso, incluyendo el caso pendiente de Hungría, y espera ultimar los acuerdos técnicos y legales para que los Estados miembros puedan recibir los fondos asignados en los plazos previstos. Mientras tanto, los países que ya han obtenido la autorización pueden iniciar la planificación de sus adquisiciones y prepararse para la utilización efectiva de los recursos aprobados según el calendario establecido.