Rusia afea al OIEA su "muy inadecuada" respuesta a la denuncia iraní al ataque a la central nuclear de Bushehr

Moscú responsabiliza a la agencia nuclear de actuar con falta de contundencia ante ataques contra infraestructuras nucleares, acusando a Washington e Israel de poner en peligro la seguridad energética mundial, el comercio internacional y el equilibrio regional

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Durante una intervención en un foro en Moscú, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, insistió en que la respuesta del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) frente a la denuncia de Irán sobre el ataque estadounidense a la central nuclear de Bushehr no resulta proporcional a la gravedad del incidente. Según informó la agencia estatal de noticias TASS, Lavrov consideró que la reacción del organismo internacional ante la amenaza directa a la seguridad nuclear es “muy inadecuada”, enfatizando que las acciones estadounidenses e israelíes ponen en peligro tanto la seguridad energética global como el funcionamiento regular del comercio, el transporte y las comunicaciones internacionales.

De acuerdo con TASS, Lavrov lamentó que el OIEA no haya asumido una postura más contundente tras la denuncia presentada por Irán el pasado 17 de marzo. Ese día, Irán comunicó al organismo que un proyectil impactó en las inmediaciones de la planta nuclear de Bushehr, una instalación operada por la empresa estatal rusa Rosatom, en la cual actualmente funciona un reactor de 1.000 megavatios y donde otros dos, de igual capacidad, se encuentran en construcción.

El medio TASS detalló que el jefe de la diplomacia rusa criticó la aparente legitimidad que, a su juicio, se le da a los ataques de Estados Unidos contra infraestructuras civiles, incluidas las instalaciones nucleares. Lavrov declaró que “la dirección del OIEA está reaccionando de forma muy inadecuada ante las amenazas directas a la seguridad nuclear que se están generando como consecuencia de la agresión desatada por Estados Unidos e Israel”.

Según publicó la agencia TASS, Lavrov advirtió que esta ofensiva militar por parte de Washington y Tel Aviv incrementa riesgos para la seguridad energética a nivel global y afecta las cadenas internacionales de comercio y transporte, lo que tiene repercusiones directas sobre la estabilidad regional y el equilibrio económico global.

El responsable de la cartera de Exterior rusa reiteró, según informó TASS, la disposición de Moscú a promover negociaciones con vistas a “equilibrar intereses” para beneficio de la región del Golfo y del resto de los actores internacionales. Lavrov señaló también que Rusia continuará en diálogo tanto con Irán como con el resto de sus socios en la región.

A raíz del incidente del 17 de marzo, que involucró la caída de un proyectil en las inmediaciones de la central de Bushehr, Irán remitió una queja formal al OIEA, dado que la planta representa un punto estratégico para el sector energético del país y para los intereses rusos en la zona. TASS precisó que la central, gestionada por Rosatom, incluye actualmente un reactor operativo y prevé dos más en el corto plazo, todos de 1.000 megavatios cada uno.

El ataque a una infraestructura de este tipo, considerada crítica para la provisión de energía y la estabilidad regional, motivó la reacción del gobierno ruso y planteó nuevas preocupaciones sobre la protección de instalaciones nucleares civiles en escenarios de conflicto armado. El medio TASS remarcó que la postura rusa solicita al OIEA una respuesta acorde a la magnitud del incidente y mayores garantías de seguridad para las infraestructuras nucleares en la región.

La denuncia iraní y la respuesta rusa expusieron, según TASS, la tensión creciente en torno a las infraestructuras energéticas del Golfo y la importancia de robustecer los mecanismos de protección y supervisión internacional. Además, la reacción diplomática de Moscú puso en entredicho el papel de organismos multilaterales en la resolución de incidentes que afectan a la seguridad nuclear y la estabilidad económica global.

TASS subrayó que la demanda de mayor contundencia por parte del OIEA ocurre en un contexto de escalada de acciones militares en el Medio Oriente, en el cual la protección de infraestructuras críticas, como centrales nucleares, forma parte imprescindible de la seguridad internacional y regional.

Los llamados de Lavrov para retomar el diálogo y equilibrar los intereses de los distintos actores en la región reflejaron, según consignó TASS, el interés ruso en mantener la cooperación estratégica con sus socios del Golfo y evitar que los incidentes relacionados con instalaciones nucleares deriven en una desestabilización más amplia en el entorno internacional.