Los médicos rehabilitadores alertan del uso de la IA para tratar dolencias musculoesqueléticas ante las listas de espera

El uso de plataformas digitales y asistentes virtuales preocupa a especialistas, quienes advierten sobre riesgos potenciales para quienes eligen terapias autodidactas, ya que la supervisión profesional es fundamental para evitar complicaciones y promover una recuperación adecuada

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La media de espera para acceder a los Servicios de Rehabilitación del Sistema Nacional de Salud en España por patologías osteoarticulares y artrosis alcanza cerca de cuatro meses, según ha explicado Helena Bascuñana, presidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF). Este retraso ha impulsado a numerosos pacientes con afecciones musculoesqueléticas a buscar alternativas fuera del circuito médico tradicional, incluyendo el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa como ChatGPT para tratar dolencias como dolor lumbar, cervicalgia o problemas de rodilla por cuenta propia. La SERMEF, de acuerdo con la información publicada por el propio organismo y consignada por diversos medios, ha advertido sobre los riesgos asociados a esta práctica e insistido en la necesidad de una supervisión profesional continua.

La SERMEF sostiene que el ejercicio terapéutico es parte fundamental de un tratamiento médico y subraya que debe estar siempre prescrito y controlado por un médico rehabilitador. La presidenta del organismo argumenta que el ejercicio prescrito en rehabilitación no constituye una recomendación genérica, sino una intervención cuyo éxito depende de una evaluación clínica previa, el establecimiento de objetivos específicos y la adaptación a la situación de cada paciente. Según detalló la SERMEF, los asistentes virtuales y plataformas basadas en inteligencia artificial ofrecen explicaciones sobre diagnósticos y tratamientos en un lenguaje fácilmente comprensible, lo cual facilita la preparación previa a una consulta. Sin embargo, el beneficio potencial de estas plataformas se suele limitar a la mejora de la comprensión y la educación sanitaria.

Tal como informó la SERMEF, el uso de inteligencia artificial para la auto-prescripción de ejercicios terapéuticos se ha extendido en respuesta a las dificultades para acceder rápidamente a la atención médica. Helena Bascuñana advierte que la información suministrada por estas tecnologías es variable en precisión y carece de validación médica directa. Según la especialista, el riesgo más significativo reside en lo que define como “alucinación” de la inteligencia artificial: la generación de respuestas plausibles, pero incorrectas o simplemente inventadas, que podrían derivar en el retraso de una urgencia médica o el inicio de ejercicios perjudiciales para el paciente, agravando sus lesiones.

Otro de los riesgos reiterados por la SERMEF, según reportó el propio organismo, tiene que ver con la falta de contextualización clínica de las respuestas generadas por inteligencia artificial. Dado que estas herramientas no tienen acceso a todos los datos necesarios para una valoración completa ni pueden identificar situaciones graves, no pueden realizar diagnósticos ni prescribir tratamientos, sino que solo proporcionan información de carácter orientativo o apoyo conversacional. Por este motivo, la SERMEF insiste en que estas soluciones deben considerarse como complemento y no como sustituto del acto médico, remarcando el papel esencial del médico rehabilitador como garante de la seguridad clínica y de la adecuada indicación del tratamiento más seguro y eficaz.

Ante el aumento de la auto-aplicación de ejercicios sin supervisión, la SERMEF ha recordado que cuenta con una plataforma digital de ejercicios basada en la evidencia científica, desarrollada por especialistas en ejercicio terapéutico. Según detalló el organismo, esta herramienta, disponible de forma libre y gratuita, permite a los pacientes y profesionales seleccionar programas eficaces divididos por regiones anatómicas como cervical, lumbar, hombro, codo, cadera o rodilla. Además posibilita la personalización de ejercicios adaptados a las necesidades clínicas concretas de cada paciente. El objetivo de este recurso es facilitar el acceso seguro y supervisado a rutinas de ejercicio terapéutico, bajo la premisa de que la intervención siempre debe formar parte de un abordaje multidisciplinar que apunte a mejorar funcionalidad, autonomía y calidad de vida.

La presidenta de la SERMEF detalló que la inteligencia artificial, empleada adecuadamente y bajo supervisión, puede servir como apoyo entre las visitas médicas, ya sea para educación sanitaria o como recordatorio de hábitos saludables, pero sin reemplazar la evaluación y seguimiento profesional necesarios. Reiteró la importancia de no confundir la claridad de una respuesta generada por IA con su exactitud, indicando que toda la información que afecte la salud del paciente debe ser validada por los profesionales sanitarios.

Esta advertencia y las propuestas impulsadas por la SERMEF cobran relevancia en el Día Mundial de la Rehabilitación, celebrado el 23 de marzo, donde el organismo busca concienciar sobre la importancia de la supervisión médica en el manejo de dolencias musculoesqueléticas y destacar el papel complementario, y nunca sustitutivo, de las nuevas tecnologías en el proceso de recuperación.