Cuba cree que sería "ingenuo" no "prepararse" para una intervención militar de EEUU

El viceministro Carlos Fernández de Cossío advirtió que la nación caribeña refuerza su defensa ante un posible ataque externo, afirmó que “sería ingenuo” ignorar ese riesgo y destacó la soberanía de la isla ante potencias extranjeras

Guardar

Las fuerzas armadas cubanas mantienen ejercicios de preparación orientados a fortalecer la capacidad de defensa ante la posibilidad de un ataque militar externo, según advirtió el viceministro de Asuntos Exteriores, Carlos Fernández de Cossío. El funcionario destacó el papel de la preparación militar y la soberanía nacional en un contexto internacional que considera incierto. Según informó NBC, Fernández de Cossío declaró que “sería ingenuo” no prever ese escenario, debido a los acontecimientos recientes en varias regiones del mundo.

Durante una entrevista difundida por la cadena estadounidense, el viceministro explicó que el ejército en la isla no ha relajado su postura defensiva. Indicó que el refuerzo de los sistemas de defensa responde al análisis de riesgos estratégicos realizados por el gobierno cubano frente a la posibilidad de una agresión por parte de Estados Unidos. En palabras del propio Fernández de Cossío, “nuestro Ejército siempre está preparado y de hecho estos días se está preparando para la posibilidad de una agresión militar”.

Tal como consignó NBC, el representante cubano precisó que, pese al entrenamiento de las fuerzas armadas y el trabajo preventivo, la expectativa del gobierno cubano es que una intervención de este tipo no llegue a producirse. Fernández de Cossío manifestó que no existen razones objetivas que justifiquen una acción militar de parte de Washington. “No vemos el motivo por el que tendría que ocurrir y no encontramos ninguna justificación para ello”, puntualizó.

De acuerdo con lo publicado por NBC, la defensa de la soberanía y la autodeterminación vuelve a ocupar el centro del discurso oficial cubano. El viceministro destacó que Cuba actúa conforme al derecho internacional y mantiene su determinación de no aceptar la dependencia ni el vasallaje frente a potencias extranjeras. Recalcó que la isla es una nación “pacífica”, pero remarcó el rechazo rotundo a convertirse en “un Estado vasallo o dependiente de ningún otro país o superpotencia”.

Fernández de Cossío también confirmó la existencia de contactos entre La Habana y Washington, pero acotó que los temas de conversación se limitan a cuestiones bilaterales, evitando tratar asuntos relacionados con el sistema político interno cubano o el estado de los presos políticos de ambos países. “Son asuntos internos”, razonó el diplomático durante la entrevista difundida por NBC.

A pesar de las tensiones históricas entre los dos gobiernos, la Habana ha transmitido disposición para cooperar con Estados Unidos en temas como la lucha contra la inmigración irregular, el crimen organizado y el tráfico de drogas. Fernández de Cossío mencionó además la voluntad de discutir temas comerciales, subrayando la existencia de cambios relevantes en la economía cubana. Según narró el funcionario, se han registrado modificaciones en la política de inversiones y en la estructura de la propiedad; innovaciones que, en su criterio, podrían interesar a empresarios estadounidenses que actualmente enfrentan restricciones para operar en el mercado cubano.

Reportó NBC que el país caribeño atraviesa una crisis energética agravada en los últimos meses, principalmente por la disminución del suministro de petróleo originado en Venezuela. Este recorte se intensificó tras la detención a principios de enero del presidente Nicolás Maduro, como resultado de una acción militar de gran escala en Venezuela. A este factor se sumó la amenaza del expresidente Donald Trump de imponer sanciones económicas a aquellos países que brindaran apoyo para cubrir el déficit de combustible sufrido por Cuba.

La situación energética interna se ha vuelto especialmente complicada tras el endurecimiento de las amenazas de sanciones y las restricciones al comercio internacional. Ante este panorama, Fernández de Cossío reiteró la disposición de Cuba para dialogar y explorar nuevas rutas de colaboración económica, aludiendo directamente al interés que podrían tener actores extranjeros en los cambios producidos en el contexto económico local.

A lo largo de la entrevista y de acuerdo con lo reportado por la cadena estadounidense, las autoridades cubanas mantuvieron un discurso enfocado en la defensa de la soberanía nacional, el derecho a la autodeterminación y la necesidad de salvaguardar su modelo político, en un contexto regional e internacional marcado por incertidumbres y tensiones crecientes.