Abucheos a Meloni y Salvini en el funeral por el histórico ultraderechista italiano Umberto Bossi

Tensión en la despedida a Umberto Bossi, marcada por reacciones encontradas hacia las figuras políticas presentes y consignas separatistas, mientras la Liga atraviesa divisiones internas y cambio de liderazgo tras la muerte de su fundador

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Mientras se escuchaban himnos separatistas y consignas en favor de la independencia del norte de Italia, el funeral de Umberto Bossi reflejó la profunda división que atraviesa la Liga tras la muerte de su fundador. Según consignó la prensa italiana, la ceremonia convocó tanto a quienes aplaudieron a los líderes políticos presentes como a quienes, entre abucheos y gritos de protesta, dejaron patente el conflicto existente en el partido en medio del cambio de liderazgo.

De acuerdo con la prensa local, la primera ministra Giorgia Meloni y el secretario general de la Liga, Matteo Salvini, asistieron a las exequias celebradas en el Monasterio de San Jacobo de Pontida, situado al noreste de Milán. Meloni recibió elogios y vítores de parte de algunos de los asistentes, que corearon “¡Giorgia! ¡Giorgia!” y “¡Secesión!” mientras ingresaba al recinto. Sin embargo, en otros momentos del acto, buena parte del público expresó descontento con abucheos dirigidos tanto a la mandataria como al líder de la Liga. Salvini, por su parte, fue blanco de los gritos de “traidor” por asistentes críticos a la dirección actual del partido, detalló la prensa italiana.

Durante la ceremonia se entonaron consignas como “Tenemos un sueño en nuestros corazones: quemar la tricolor”, en referencia a la bandera italiana y como muestra del sentir de una parte de la militancia que reivindica la defensa de la Padania, el nombre con el que se refieren al norte rico e industrializado del país. Los presentes también cantaron el himno 'Padania libre', símbolo histórico de las aspiraciones autonomistas y separatistas que Bossi llevó al centro del debate político durante su vida, según informó la misma fuente.

Umberto Bossi, cofundador de la Liga Norte, falleció el jueves a los 84 años. Su trayectoria política estuvo marcada por la exigencia de mayor autonomía para las regiones del norte, así como por peticiones abiertas de secesión. Bossi fue conocido por mantener una postura dura y por sus reiteradas críticas hacia el gobierno central en Roma. Llegó a ocupar en dos ocasiones el cargo de ministro durante los gobiernos de Silvio Berlusconi y mantuvo su escaño como diputado hasta su muerte, reportó la prensa italiana.

El liderazgo de la Liga se ha visto tensionado tras el control asumido por Salvini, quien ha realizado un giro estratégico en el partido enfocado a captar votantes de derechas tanto en el centro como en el sur de Italia, alejándose de las demandas exclusivas del norte que caracterizaron a la formación en sus primeras décadas. Este cambio de dirección política ha generado reacciones enfrentadas en la base original del partido, que ve en la nueva orientación un alejamiento de los valores fundacionales, lo que se reflejó en la manifestación de hoy.

En el contexto actual, la intención de voto de la Liga ronda el 10 por ciento, una cifra significativamente inferior a los máximos históricos alcanzados por la fuerza política durante la era de Bossi, según reseñó la prensa italiana. La pérdida de apoyo se asocia tanto a las luchas internas como a la transformación de su discurso, factores que se han hecho evidentes en los últimos procesos electorales.

El funeral en Pontida, una localidad de alto valor simbólico para la Liga, se desarrolló bajo fuertes medidas de seguridad y contó con la presencia de numerosos dirigentes nacionales y regionales. Más allá del acto religioso, el evento estuvo marcado por los gestos y proclamas de la vieja guardia del partido, que insistió en el ideario original por la autonomía del norte y mostró su descontento con el rumbo actual de la organización.

Los cánticos separatistas y las expresiones de malestar pusieron de manifiesto que la figura de Bossi sigue suscitando pasiones, y que su legado continúa siendo objeto de disputa dentro y fuera de la Liga. La despedida del veterano dirigente se convirtió así en un termómetro de la fractura interna del partido y de las tensiones que afronta tras su muerte, elemento destacado en los principales medios italianos.