
El ministro de Defensa heleno, Nikos Dendias, afirmó que los proyectiles lanzados desde Irán se dirigían hacia instalaciones de refinería en Arabia Saudí, lo que habría puesto en riesgo el suministro energético mundial al tratarse de objetivos estratégicos. Dendias hizo hincapié en la importancia que tiene para Grecia la defensa de infraestructuras críticas durante un periodo en que los precios del petróleo experimentan incrementos relacionados con la inestabilidad regional tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. El funcionario griego subrayó que la intervención armada ha desencadenado una serie de ataques de represalia en varios países de la península arábiga, con especial impacto en Arabia Saudí, señaló el diario griego 'Kathimerini', según reportó el propio ministro y el Estado Mayor griego.
Según informó 'Kathimerini', la estructura de defensa aérea de Grecia interceptó dos misiles balísticos provenientes de Irán mediante el uso de sistemas Patriot desplegados en Arabia Saudí. Esta intervención ocurrió en la mañana del jueves, conforme a lo detallado por las fuerzas armadas griegas, quienes recibieron la alerta poco tiempo después del lanzamiento y procedieron a activar la batería defensiva establecida desde el año 2021 en suelo saudí. El Estado Mayor de la Defensa Nacional Helénica (GEETHA) comunicó que la operación logró “neutralizar con éxito” ambos misiles de acuerdo con el protocolo vigente producto del acuerdo colaborativo entre Grecia y Arabia Saudí, destacó el medio griego.
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Dendias resaltó que la batería griega de Patriots demostró su capacidad y experiencia técnica durante la respuesta al ataque, recalcando el papel desempeñado por el contingente heleno dentro del esquema de defensa colectiva de la región. Según publicó 'Kathimerini', la presencia militar griega en Arabia Saudí forma parte de un despliegue originado en respuesta al recrudecimiento del conflicto yemení, que en los últimos años ha incrementado los riesgos de ataques hacia infraestructuras energéticas clave en la península arábiga.
El acuerdo entre Grecia y Arabia Saudí, según detalló el Estado Mayor heleno y confirmó el ministro Dendias, contempla la operación de una batería de misiles Patriot en territorio saudí, cuyo objetivo es apoyar la protección de activos críticos ante amenazas de misiles balísticos provenientes, entre otros, de actores estatales como Irán. Tras la interceptación, las autoridades helenas remarcaban la gravedad de las consecuencias que habría traído la destrucción de las refinerías receptoras, en medio de una escalada del precio internacional del crudo y de una creciente tensión geopolítica en la zona.
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Además, conforme a los datos publicados por 'Kathimerini', la decisión de reforzar la defensa saudí con recursos helenos responde a una estrategia conjunta orientada a salvaguardar tanto intereses energéticos globales como la estabilidad de las rutas internacionales de suministro. A raíz de los ataques que siguieron a la intervención estadounidense e israelí en territorio iraní, varios países del Golfo han reportado incursiones de misiles, lo que ha llevado a la comunidad internacional a monitorear de manera más estricta las capacidades y disposición de sistemas antiaéreos en la región.
El Estado Mayor de la Defensa Nacional Helénica indicó que la actuación de la batería Patriot desplegada en Arabia Saudí se ciñó a la alerta emitida tras la detección del lanzamiento iraní. Los dos misiles interceptores, accionados desde la base helena en suelo saudí, alcanzaron con éxito sus objetivos, evitando daños en las instalaciones señaladas como blancos potenciales, según consignó 'Kathimerini'. La operación, acorde con el acuerdo bilateral, sirvió de exhibición de las capacidades técnicas y la cooperación multinacional en materia de seguridad energética y militar.
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El comunicado oficial en Grecia incluía detalles sobre la relevancia de la infraestructura protegida y advertía sobre las repercusiones que podría tener el impacto exitoso de misiles de este tipo en instalaciones energéticas. El incremento de las amenazas, como resultado del reciente repunte del conflicto en Yemen y la mencionada ofensiva contra Irán, plantea desafíos adicionales para la defensa en la región del Golfo, donde Grecia aspira a mantener una posición estratégica, según reflejaron las autoridades griegas y publicó 'Kathimerini'.
La misión griega en Arabia Saudí comenzó hace más de dos años, en un contexto de creciente número de ataques con misiles y drones contra objetivos energéticos saudíes. Desde entonces, las fuerzas helenas y sus aliados han perfeccionado procedimientos y sistemas de alerta para responder con rapidez ante nuevas amenazas balísticas, manteniendo en operación permanente la batería Patriot. Según publicaciones de 'Kathimerini', la colaboración defensiva entre los dos países se inserta en un enfoque más amplio de cooperación militar entre naciones del Mediterráneo y Oriente Medio, con el propósito de fortalecer la seguridad en las rutas globales de suministro energético.
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