Suecia sitúa a Rusia, China e Irán como principales amenazas en materia de seguridad

El reciente informe de inteligencia del gobierno sueco advierte sobre el incremento de acciones hostiles atribuidas a potencias extranjeras, señalando el riesgo de sabotaje, espionaje tecnológico y operaciones de influencia como amenazas que obligan a reforzar la seguridad nacional

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El informe elaborado por el Servicio de Seguridad de Suecia (SAPO) subraya que, dado el contexto internacional y las recientes operaciones militares de Israel y Estados Unidos contra Irán a partir del 28 de febrero, la amenaza para intereses estadounidenses, israelíes y judíos en territorio sueco ha aumentado considerablemente. Según reportó la agencia Europa Press, el documento oficial advierte que esta escalada se suma a una tendencia al alza de actividades hostiles dirigidas no solo desde Irán, sino también desde Rusia y China, y demanda una intensificación de las medidas y capacidades de seguridad nacional sueca.

De acuerdo con Europa Press, el SAPO ha identificado a Rusia como la principal fuente de riesgo para la seguridad sueca. El informe sostiene que las acciones de inteligencia rusas se han centrado en obtener información sobre las posiciones políticas de Suecia, su involucramiento en la OTAN y los sectores clave de la industria armamentística nacional, motivados especialmente por el apoyo sueco a Ucrania tras la invasión rusa. El texto documenta que estas operaciones persiguen objetivos tanto militares como de infraestructura crítica, y que buscan también influir en la opinión pública y en la postura política sueca respecto al conflicto en Ucrania.

El documento del SAPO, citado por Europa Press, alerta sobre la significativa amenaza de sabotaje por parte de Rusia, especialmente dirigida contra el respaldo que los países occidentales, incluido Suecia, ofrecen a Ucrania. Desde el inicio del conflicto, los operativos rusos han adoptado enfoques más oportunistas, ejecutando maniobras de influencia y de recopilación de inteligencia incluso fuera del área del conflicto. El informe sostiene que, aunque la incorporación de Suecia a la OTAN ha reforzado las capacidades de defensa del país, también ha incrementado el interés y las acciones de los servicios secretos rusos sobre el territorio nacional sueco.

El reporte señala que el objetivo estratégico ruso consiste en debilitar el apoyo occidental a Ucrania y fomentar la polarización social y política en Europa. Según el documento, se han detectado campañas de influencia dirigidas a socavar procesos democráticos y a incidir en temas divisivos internos, como las políticas migratorias y los procesos electorales de otros países europeos.

Dentro del territorio sueco, el texto consignado por Europa Press menciona que los servicios de inteligencia rusos buscan identificar y vigilar a los miembros de la diáspora rusa, intentando implicar a residentes rusos en la recopilación de información o en tareas de influencia interna. También se resalta el interés en monitorear las actividades de la oposición rusa en Suecia con el propósito de modular la percepción internacional sobre el régimen ruso. El informe advierte sobre la posibilidad de ataques dirigidos a personas críticas con el gobierno ruso residentes en Suecia.

Por otra parte, el SAPO identifica a China como una amenaza creciente a largo plazo en el ámbito de la economía y la seguridad tecnológica sueca. Según documentó Europa Press, la administración china utiliza todos sus recursos, tanto legales como ilegales, para fortalecer su posición en sectores estratégicos del comercio y la industria global. Las actividades destacadas en el informe incluyen la recopilación de información sobre vínculos económicos y experiencia técnica sueca, lo que podría derivar en la creación de situaciones de dependencia tecnológica y económica favorables a Pekín.

El servicio de inteligencia sueco resalta que el objetivo primordial de estas acciones es mantener la estabilidad interna del Partido Comunista Chino, consolidar el dominio tecnológico y avanzar en el control económico y militar. El informe sostiene que los servicios de inteligencia chinos no solo buscan conocimientos técnicos y comerciales, sino que también muestran interés en la influencia sobre ciudadanos chinos residentes en Suecia y en la vigilancia de grupos opositores y minorías chinas.

Sobre Irán, el informe del SAPO, citado por Europa Press, describe una amenaza persistente derivada del accionar de los servicios de inteligencia iraníes con presencia y actividades en Suecia. Aunque los recientes acontecimientos internos en Irán generan incertidumbre sobre las capacidades y planes futuros del Estado iraní, el texto remarca que la estructura de gobernanza que adopte Teherán será determinante para evaluar los riesgos. El reporte detalla que entre las prácticas atribuidas a Irán se incluyen la vigilancia y la presión sobre figuras de la oposición iraní desplazadas en territorio sueco.

El informe puntualiza que Irán procura esquivar sanciones internacionales obteniendo tecnología y resultados de investigación suecos, principalmente aquellos vinculados con su potencial programa de armamento nuclear. Además, el SAPO señala que se ha detectado el empleo de redes criminales intermediarias para perpetrar actos violentos contra objetivos israelíes y judíos en Suecia, una amenaza agravada tras las recientes acciones militares de Israel y Estados Unidos y la respuesta de Teherán.

Frente a este panorama, Europa Press subraya que las fuerzas de seguridad suecas han considerado necesario elevar sus recursos y capacidades operativas, con el fin de responder ante las amenazas de sabotaje, espionaje tecnológico y operaciones de influencia extranjera. La entrada en la OTAN, la situación del conflicto en Ucrania y la evolución de los planes de potencias como Rusia, China e Irán seguirán marcando el desarrollo de la política de seguridad sueca en el corto y mediano plazo.