
China ha expresado reiteradamente su preocupación por la estabilidad en la región del golfo debido a su significativa dependencia del crudo iraní, elemento clave para su economía y que la hace especialmente vulnerable a la inestabilidad cerca del estrecho de Ormuz, donde han ocurrido ataques recientes. Según informó la agencia Xinhua, el ministro de Exteriores de China, Wang Yi, instó este miércoles a impedir más pérdidas humanas en Oriente Próximo y reafirmó el compromiso de su país en la promoción de iniciativas diplomáticas dirigidas a frenar la violencia, tras casi veinte días de hostilidades vinculadas a la ofensiva de Estados Unidos e Israel.
De acuerdo con la agencia estatal Xinhua, Wang Yi se reunió con el enviado especial de Emiratos Árabes Unidos, Jaldun Jalifa al Mubarak, en el marco de una conversación en la que Pekín insistió en la necesidad de detener la guerra y profundizar en las labores de mediación. Durante este encuentro, el canciller chino remarcó la postura del Gobierno chino en la búsqueda de un alto el fuego duradero, subrayando la determinación de Pekín para trabajar junto a otros actores internacionales con el objetivo de reactivar el diálogo político.
El medio Xinhua detalló que la posición china ha sido crítica desde los primeros instantes frente al ataque lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán, a cuyo respecto Wang Yi lo calificó de "inaceptable". El jefe de la diplomacia china enfatizó que existía y permanece abierto un proceso diplomático entre Washington y Teherán que debería priorizarse como vía para resolver las diferencias, por lo que exigió detener todas las operaciones militares en curso.
Según publicó Xinhua, China considera que el agravamiento de las tensiones podría tener repercusiones directas, no solo en los países involucrados en el conflicto, sino también en la economía global, dado el peso que tiene la región del golfo en el suministro mundial de petróleo. Este contexto remite al interés específico de Pekín en que se restablezca rápidamente la estabilidad para evitar interrupciones en el flujo energético proveniente de esa zona.
Durante su intercambio con Jaldun Jalifa al Mubarak, Wang Yi puso sobre la mesa la disposición de China para ejercer como mediador activo en las conversaciones orientadas a establecer un alto el fuego. Señaló que su país continuará participando en iniciativas internacionales y trabajando para movilizar apoyo en favor de una solución política al conflicto.
El medio Xinhua señaló también que China ha mantenido una postura de rechazo frente al endurecimiento de las acciones militares y ha reiterado su llamado a que todos los actores implicados opten por la vía diplomática como método para prevenir una mayor escalada y evitar daños a la población civil.
Reportó la agencia estatal china que la relevancia estratégica del estrecho de Ormuz ha incrementado la preocupación de Pekín, especialmente tras los ataques recientes que han afectado ese corredor clave para el transporte de crudo. La inestabilidad en este paso marítimo podría repercutir directamente en el abastecimiento energético del gigante asiático, reforzando el peso de la intervención diplomática en la política exterior de China respecto a la región.
De acuerdo con Xinhua, el Gobierno chino ha insistido en que la prioridad inmediata radica en terminar con el ciclo de hostilidades y reencauzar las relaciones bilaterales hacia mecanismos de negociación. Wang Yi ofreció orientar los esfuerzos de su equipo diplomático a facilitar el entendimiento entre las partes y a recabar apoyos internacionales con esa finalidad.
La agencia Xinhua añadió que, desde el inicio de la ofensiva estadounidense e israelí, China ha marcado distancia respecto a la estrategia seguida por Washington y Tel Aviv, defendiendo la existencia de caminos diplomáticos alternativos. En cada una de sus intervenciones públicas, el canciller Wang Yi se ha dirigido a sus homólogos de los países involucrados para recalcar la importancia de reabrir el diálogo y evitar que el conflicto se amplíe o prolongue.
Xinhua detalló que Pekín ha reforzado sus contactos con otras potencias regionales y organismos multilaterales con el objetivo de impulsar un consenso que permita la de-escalada. Asimismo, China se ha comunicado repetidamente con socios internacionales, incluido Emiratos Árabes Unidos, para recabar apoyos que contribuyan al éxito de las medidas diplomáticas propuestas.
Según consignó la mencionada agencia, la postura china parte de la convicción de que el uso de la fuerza no resolverá ninguna de las disputas existentes y solo agravará la situación humanitaria y la seguridad colectiva regional. Las autoridades chinas han reiterado que el diálogo directo y la cooperación internacional representan el único camino viable para alcanzar una solución permanente.
En sus declaraciones recogidas por Xinhua, Wang Yi concluyó su reunión con el enviado especial de Emiratos Árabes Unidos reafirmando que China mantendrá abiertos sus canales de comunicación con todos los actores relevantes y continuará trabajando en la mediación hasta que se logren avances concretos hacia el alto el fuego permanente.