Un diplomático belga será juzgado por el asesinato del ex primer ministro congoleño Patrice Lumumba

El caso de Étienne Davignon, el único diplomático aún con vida entre los señalados por la muerte de Patrice Lumumba, será analizado en tribunales belgas tras ser imputado por violaciones graves al derecho internacional y crímenes cometidos en 1961

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La sala del consejo del tribunal de primera instancia francófono de Bruselas informó a Europa Press que Étienne Davignon, exdiplomático belga y único superviviente entre los funcionarios señalados por la muerte de Patrice Lumumba, enfrentará juicio penal. La decisión se produce después de que las autoridades judiciales belgas archivaran los expedientes de otros nueve ciudadanos belgas acusados en relación con el caso debido a que han fallecido. La Fiscalía de Bélgica imputa a Davignon por tres delitos relacionados con crímenes de guerra ocurridos en 1961 durante su labor como joven diplomático en la región. El caso se remite al tribunal por cargos de detención o traslado ilegal de una persona protegida, privación del derecho de un prisionero a un juicio justo e imparcial, y trato humillante y degradante.

Según detalló Europa Press, el caso judicial está vinculado a los hechos que rodearon el asesinato del ex primer ministro congoleño Patrice Lumumba, el 17 de enero de 1961. Lumumba, líder del Movimiento Nacional Congolés (MNC), accedió al poder tras ganar las primeras elecciones en la República Democrática del Congo después de que el país obtuviera la independencia de Bélgica el 30 de junio de 1960. Su mandato se truncó en septiembre del mismo año, cuando el entonces presidente Joseph Kasa Vubu lo destituyó. Posteriormente, el coronel Joseph Désiré Mobutu encabezó un golpe de Estado el 14 de septiembre de 1960, y Lumumba fue sometido a arresto domiciliario bajo la custodia de Naciones Unidas.

El ex primer ministro logró escapar de dicha vigilancia en noviembre y trató de llegar a Stanleyville, actualmente conocida como Kisangani, donde se encontraba parte de su base de apoyo político. De acuerdo con información proporcionada por Europa Press, Lumumba fue capturado durante su desplazamiento y, junto a dos colaboradores, Maurice Mpolo y Joseph Okito, fue llevado al campamento militar de Thysville —actual Mbanza-Ngungu— a comienzos de diciembre. Durante ese período, Naciones Unidas declinó ofrecerle protección.

Más adelante, Lumumba y sus acompañantes fueron trasladados en avión hasta Elisabethville, la capital de la provincia de Katanga, que se había declarado secesionista con el apoyo de Bélgica. Una vez en Katanga, Europa Press consignó que los prisioneros fueron objeto de golpizas y torturas por parte de mercenarios o agentes belgas. Posteriormente, los tres fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento. Las circunstancias de la muerte de Lumumba resultaron especialmente violentas: su cuerpo fue desmembrado y disuelto en ácido, y un oficial le extrajo varios dientes antes de la desaparición completa de los restos.

La intervención belga en la provincia minera de Katanga se relaciona con los intereses del gobierno belga en los recursos minerales de la región. La secesión de Katanga agravó la crisis política y obligó a Lumumba a buscar apoyo externo, recurriendo a la Unión Soviética en el contexto más amplio de tensiones derivadas de la Guerra Fría. A raíz de estos acontecimientos, Bélgica ha sido objeto de críticas históricas por su implicación en la crisis congoleña y el asesinato de Lumumba, que se ha convertido en un símbolo internacional de la lucha contra la colonización.

La acusación formal contra Étienne Davignon por parte de la Fiscalía belga señala posibles violaciones graves al derecho internacional cometidas durante el golpe y el asesinato de Lumumba. La causa incluye cargos de traslado y detención ilegal, denegación de un proceso judicial imparcial y trato denigrante a personas bajo protección legal. Según los expedientes mencionados por Europa Press, ningún otro ciudadano belga entre los diez inicialmente denunciados queda sujeto a proceso debido a su fallecimiento.

El proceso iniciado en Bélgica representa un paso inédito en el contexto judicial internacional para la rendición de cuentas sobre crímenes cometidos en el proceso de descolonización congoleña. Europa Press reportó que la decisión del juez de instrucción se fundamenta en la revisión de hechos sucedidos hace más de seis décadas, que han tenido consecuencias amplias en la memoria histórica tanto de la República Democrática del Congo como de Bélgica.

La investigación gira en torno no solo al asesinato de un jefe de gobierno recientemente electo, sino también al entorno de violencia y represión instalado tras la secesión de Katanga y la implicación de actores políticos y militares internacionales. El caso de Étienne Davignon, el único de los señalados que permanece vivo, se presenta ante los tribunales belgas como un expediente emblemático respecto de la vigilancia de los derechos humanos y el enjuiciamiento de violaciones al derecho internacional humanitario.