Trump dice que EEUU ha bombardeado la isla de Jark, uno de los epicentros petroleros de Irán

El mandatario afirmó que las fuerzas estadounidenses destruyeron completamente posiciones militares clave en una ubicación estratégica de Irán, mientras advirtió que tomará nuevas decisiones si hay amenazas contra la navegación en la región según un mensaje oficial

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundió un video donde se observan bombardeos poco después de anunciar que las fuerzas estadounidenses destruyeron objetivos militares en la isla de Jark, un enclave estratégico de Irán. Esta acción, ordenada por la Casa Blanca, representa, según palabras del mandatario, uno de los ataques más potentes realizados hasta el momento en Oriente Próximo. Tal como publicó el medio que reportó estas declaraciones, Trump advirtió que reconsiderará la opción de atacar la infraestructura petrolera de la isla si percibe amenazas sobre la seguridad de la navegación en la región.

De acuerdo con la información difundida por medios estadounidenses y confirmada por la publicación oficial de Trump en Truth Social, el ataque fue ejecutado por el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) tras recibir instrucciones directas del presidente. Trump aseguró: "Hace unos instantes, bajo mis órdenes, el Mando Central de Estados Unidos ha llevado a cabo uno de los bombardeos más potentes de la historia de Oriente Próximo y ha destruido por completo todos los objetivos militares de la joya de la corona de Irán, la isla de Jark". Añadió que el operativo no incluyó la infraestructura petrolera de la isla "por decencia". Sin embargo, señaló que esta decisión podrá ser revisada si se presentan amenazas a la libre navegación por el estrecho de Ormuz.

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En sus declaraciones, el presidente estadounidense enfatizó que Irán, tras la ofensiva, se quedó sin capacidad para repeler futuros ataques de Estados Unidos. Trump afirmó: "¡No hay nada que puedan hacer al respecto!" Además, recalcó que "Irán nunca tendrá un arma nuclear, ni tendrá la capacidad de amenazar a los Estados Unidos de América, a Oriente Próximo ni, de hecho, al mundo," y advirtió a las Fuerzas Armadas iraníes y a "todos los que están involucrados con este régimen terrorista" que depongan las armas para “salvar lo que queda de su país”.

El mandatario estadounidense justificó el ataque como parte de una respuesta ante los supuestos planes iraníes de extender su influencia en Oriente Próximo y de atacar a Israel. Según detalló Trump en su publicación, los intentos de Irán de "apoderarse" de la región y "aniquilar completamente" a Israel, "al igual que Irán", han fracasado.

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Desde el lado iraní, la respuesta no se hizo esperar. Un portavoz del Cuartel General Central de Khatam al Anbiya (KCHG), citado por la televisión estatal iraní y reportado por medios que siguen el conflicto, amenazó con represalias dirigidas contra la infraestructura petrolera, económica y energética de Oriente Próximo en la que participen empresas con alguna relación con Estados Unidos. El comunicado especificó: "Toda la infraestructura petrolera, económica y energética perteneciente a compañías petroleras de la región que tengan acciones estadounidenses o cooperen con los Estados Unidos será destruida inmediatamente y convertida en cenizas", en referencia directa a las declaraciones y acciones ordenadas por Trump.

Antes del anuncio de la operación sobre Jark, Trump descartó temporalmente atacar este enclave en el golfo Pérsico. En una entrevista con Fox News, el mandatario estadounidense afirmó que la isla "no ocupa un lugar muy alto en mi lista de deberes", además de expresar su descontento por preguntas que, según dijo, influyen en sus estrategias. Pese a este mensaje, la ofensiva se produjo horas después.

El conflicto se enmarca en el contexto de una intensificación de operaciones militares por parte de Estados Unidos en Irán. Según informó el jefe del Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos, el general Dan Caine, citado en la misma cobertura, este viernes se preveía como "el día más intenso" en la ofensiva, luego de haber atacado 6.000 objetivos durante casi dos semanas de operación.

De acuerdo con el medio que reportó estos hechos, la isla de Jark es uno de los principales centros petroleros de Irán y representa un punto estratégico tanto en términos militares como energéticos. El estrecho de Ormuz, adyacente a la isla, es una de las rutas más importantes para el comercio internacional de crudo, lo que explica por qué la seguridad de la navegación en esta región ha sido reiteradamente señalada por Trump y otros funcionarios estadounidenses como una prioridad.

La operación, sumada a las amenazas cruzadas entre las autoridades estadounidenses e iraníes, incrementa la tensión en una región donde la seguridad marítima reviste especial preocupación por el elevado flujo de petróleo exportado y la presencia de intereses internacionales en los campos energéticos.

El comunicado del portavoz iraní puntualizó que los ataques se consideran una respuesta directa "al presidente agresor y terrorista de Estados Unidos". Mientras, la administración estadounidense sostiene que las acciones buscan prevenir que Irán adquiera armamento nuclear y limitan la capacidad de sus fuerzas armadas para actuar en la región.

La cobertura de estos acontecimientos, recogida en los diferentes informes de medios oficiales y declaraciones públicas de ambos gobiernos, exhibe una escalada en el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, con posibles repercusiones para la estabilidad del mercado energético internacional y la seguridad en Oriente Próximo.