Rego y Redondo abogan por "límites" a las redes sociales: "Hay caudillos digitales a costa de la explotación infantil"

Funcionarias resaltan riesgos para niños y adolescentes al utilizar plataformas digitales sin supervisión, alertan sobre algoritmos que priorizan ganancias sobre la seguridad infantil y abogan por cambios regulatorios para prevenir explotación y deterioro de la salud mental juvenil

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Durante su intervención en el coloquio ‘En la diana del odio’, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, apeló a la necesidad de modificar el discurso actual sobre la regulación digital y cuestionó la resistencia de ciertos sectores políticos a proteger a los menores en internet. En este contexto, el encuentro tuvo lugar en el primer Foro contra el Odio, un evento organizado por el Ministerio de Inclusión y celebrado en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid, donde surgió un consenso sobre los peligros que afrontan niños y adolescentes por el uso no supervisado de plataformas en línea. De acuerdo con la información publicada por el medio, ambas ministras, Redondo y Sira Rego, titular de Juventud e Infancia, advirtieron sobre el papel preponderante de los algoritmos que, según afirmaron, priorizan los beneficios económicos por encima de la seguridad y el bienestar juvenil.

Tal como consignó la fuente, Sira Rego expresó que existen “caudillos digitales” con capacidad para diseñar entornos virtuales de acuerdo con intereses económicos, lo que implica, según sus palabras, la explotación infantil y contribuye al deterioro de la salud mental entre menores y jóvenes. Rego señaló que el diseño actual del entorno digital fomenta una serie de problemáticas que afectan directamente a la infancia y a la adolescencia, y afirmó que esta estructura debe transformarse. Añadió que “ante un problema tecnológico siempre hay una solución tecnológica” y expuso la posibilidad de establecer “regulación y reglas de juego” para impedir la continuidad de lo que denominó como “ley de selva” digital. Dentro de esta línea, la ministra destacó que si el algoritmo está configurado para “explotar a niños y niñas” se puede corregir su diseño para que prevalezca la protección de estos colectivos.

Según reportó el medio, Rego remarcó la gravedad de las consecuencias vinculadas con las redes sociales, haciendo hincapié en el aumento de problemas de salud mental y en “cifras terroríficas” sobre ideación suicida en menores, a raíz de la exposición constante a pantallas y dispositivos. Rego enfatizó la posición del Gobierno de España respecto a la necesidad de modificar la lógica digital vigente, sosteniendo la urgencia de poner límites que garanticen la seguridad y el desarrollo adecuado de niñas, niños y adolescentes.

Ana Redondo, en sus declaraciones recogidas por la fuente, manifestó que las redes sociales operan bajo principios alejados de la democracia y las definió como un “salvaje oeste digital” donde se impone la fuerza de los algoritmos más poderosos, lo que deriva en la vulneración diaria de derechos, especialmente de mujeres, minorías y personas consideradas vulnerables. Redondo abogó por establecer un marco democrático en el espacio digital mediante la regulación y la imposición de límites efectivos. Subrayó que “la democracia fundamentalmente es control, la democracia es límite”, explicando que corresponde establecer estos límites frente a quienes ostentan poder en los entornos digitales y responden a intereses económicos.

En su intervención, Redondo también advirtió sobre los riesgos específicos de la exposición de menores a contenidos de pornografía en línea y defendió la prohibición del acceso a redes sociales para menores de dieciséis años. Planteó la pregunta: “¿Qué problema hay en protegerles de los tecno-oligarcas?”, reforzando así la petición de establecer controles más estrictos en el acceso de niños y adolescentes a plataformas digitales.

Al abordar los desafíos políticos relacionados con la regulación, Redondo sostuvo que resulta necesario modificar el discurso de la extrema derecha, que, según sus palabras, se opone a avances democráticos en materia de género y derechos digitales. Sugirió “seducir” a aproximadamente el 20% de la ciudadanía que, de acuerdo con sus estimaciones, apoya posturas antidemocráticas, machistas y que niegan la violencia de género, apuntando a la importancia de avanzar hacia un consenso amplio en cuestiones de protección infantil y equidad digital.

Tanto Rego como Redondo coincidieron, según detalló el medio, en la urgencia de construir un marco regulatorio que enfrente los peligros latentes en el entorno digital, especialmente los que afectan a los menores. Rego reiteró que la solución debe pasar por un rediseño con nuevas reglas y control institucional sobre el funcionamiento de los algoritmos, mientras que Redondo puso especial énfasis en la salvaguarda de los derechos de los grupos más vulnerables dentro del espacio en línea. Ambas funcionarias situaron la protección de la infancia, la salud mental juvenil y la equidad de género como prioridades en la agenda regulatoria, haciendo hincapié en la necesidad de una respuesta integral a los retos planteados por las redes sociales y los modelos de negocio actuales.