Empresa minera australiana firma un acuerdo con Japón para el suministro de tierras raras

Guardar

Bangkok, 11 mar (EFE).- El mayor productor de tierras raras fuera de China, la empresa australiana Lynas Rare Earths, ha anunciado un acuerdo comercial con Japón para el suministro de estos minerales, en medio de la pugna comercial mundial por las materias primas, prácticamente monopolizadas por Pekín y esenciales para la defensa y electrónica, entre otros sectores.

Según informó la empresa en un comunicado el martes, Lynas suministrará a Tokio unas 7.200 toneladas anuales de NdPr (una mezcla de neodimio y praseodimio, dos tierras raras ligeras) hasta 2038, un material por el que el Gobierno nipón pagará un precio máximo de 110 dólares por kilogramo.

Lyne también informó de que "destinará a Japón gran parte de su producción de tierras raras pesadas".

China posee el 49 % de las reservas de tierras raras del planeta, aunque cuentan con yacimientos países como Brasil, India, Australia, EE. UU., Vietnam, Birmania, Indonesia o Groenlandia.

Las llamadas "tierras raras" son un grupo de 17 elementos metálicos esenciales para fabricar desde motores de coches eléctricos a aerogeneradores, imanes de alta potencia, chips, radares o misiles, así como teléfonos y otros dispositivos electrónicos avanzados.

Aunque no son escasos en la corteza terrestre, su extracción y refinado son complejos y altamente contaminantes.

China controla alrededor del 90% de la capacidad mundial de procesamiento y refinado, lo que le da una enorme ventaja sobre las cadenas de suministro tecnológicas de Occidente, y que ha utilizado como elemento de presión sobre Washington en las negociaciones por la guerra comercial.

El pasado octubre, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmaron un histórico acuerdo por un valor aproximado de 8.500 millones de dólares que busca reforzar la producción, el incremento del procesamiento y la exportación de tierras raras desde Australia hacia Estados Unidos.

Desde la perspectiva de Camberra, esta alianza con Washington habilita un doble objetivo: capitalizar su gran potencial minero y, al mismo tiempo, ayudar a diversificar las cadenas de suministro mundiales de minerales críticos, hasta ahora dominadas por China. EFE