
El embajador neerlandés Emiel de Bont y su equipo de la embajada en Irán ya se encuentran establecidos en Bakú, Azerbaiyán, tras una decisión oficial de trasladar temporalmente la sede diplomática debido al incremento de peligros asociados a la actual escalada regional. De acuerdo con declaraciones realizadas por el ministro de Exteriores de Países Bajos, Tom Berendsen, publicadas en redes sociales, la reubicación busca resguardar la seguridad de los trabajadores diplomáticos frente al agravamiento del conflicto provocado por las acciones militares de Estados Unidos e Israel en la región.
Según consignó el medio que difundió la información, las autoridades neerlandesas precisaron que el traslado responde a “los riesgos para la seguridad” surgidos a raíz del enfrentamiento en Irán, escenario que acumula ya más de 1.200 fallecidos en apenas once días, entre ellos el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, además de varios ministros y altos mandos militares. Reportó la misma fuente que Países Bajos decidió establecer de manera provisional las actividades de su delegación diplomática en Azerbaiyán, aunque la posible reanudación de las funciones en Teherán dependerá de la evolución del contexto de seguridad.
El ministro Berendsen expresó su satisfacción por el éxito de la operación de repliegue y manifestó agradecimiento al personal diplomático por su dedicación en un periodo que calificó de difícil. Según publicó la fuente, el funcionario explicó que si la situación mejora, se evaluará el retorno del equipo a Irán para la reanudación del trabajo consular y diplomático.
Paralelamente, la intensificación de la ofensiva regional ha motivado a otros países europeos a adoptar medidas similares. El mismo día de la salida del personal neerlandés, Alemania optó por evacuar a su embajada en Bagdad, retirando a sus representantes diplomáticos de territorio iraquí, según informó el medio de referencia.
La escalada militar en la región se ha agravado tras el fallecimiento del principal líder político y religioso iraní y otros altos funcionarios civiles y militares, según detalló la cobertura periodística. En respuesta a los ataques que han sufrido en su territorio, fuerzas iraníes lanzaron misiles y drones contra objetivos israelíes y estadounidenses, actuando sobre infraestructuras dentro y fuera del país, incluidas bases militares instaladas en Oriente Próximo, detalló el medio citado.
El traslado del personal diplomático neerlandés y las medidas de contingencia implementadas por otros gobiernos reflejan el incremento del nivel de alerta internacional a raíz del conflicto en crecimiento en la región. Las representaciones extranjeras han optado por concentrar sus equipos en puntos considerados más seguros, como el sur del Cáucaso en el caso de Países Bajos, o retirarse completamente del país anfitrión, como hizo recientemente Alemania en Irak, reconociendo con ello la inestabilidad que afecta a varios estados en el área.
En los informes difundidos por las autoridades neerlandesas y recogidos por los medios, se subraya que cualquier decisión futura respecto al regreso de la actividad diplomática a Irán estará sujeta a cuánto pueda mejorar la situación de seguridad, después de una serie de episodios armados que han intensificado la crisis regional durante las últimas jornadas.