La ONU no retirará a 'cascos azules' de una ciudad de Jonglei pese a la orden de evacuación del Ejército

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La misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur ha destacado que sus 'cascos azules' seguirán desplegados en el condado de Akobo a pesar de la orden de evacuación emitida por el Ejército de cara a una posible ofensiva contra rebeldes en la zona, en medio del recrudecimiento del conflicto en el país africano durante los últimos meses.

"La Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) reafirma que sus tropas de pacificación seguirán en Akobo, dando una presencia protectora a los civiles", ha dicho la misión en un comunicado, en el que ha subrayado que "la seguridad de su personal, instalaciones y bienes debe ser totalmente respetada en todo momento".

Asimismo, ha recalcado que sigue mantenido contactos "intensos" con "actores nacionales, estatales y locales" a raíz del anuncio del Ejército de Sudán del Sur ordenando a los civiles de la localidad de Akobo y las aldeas de los alrededores que abandonaran la zona de cara al lanzamiento de operaciones militares.

La encargada de la UNMISS, Anita Kiki Gbeho, ha apuntado que "cualquier operación militar en Akobo y sus alrededores supone un grave peligro para la seguridad de los civiles". "Por ello, dependemos de las garantías dadas por todas las partes de que adoptarán todas las medidas posibles para proteger a las comunidades", ha agregado.

La citada orden del Ejército sursudanés, emitida el 6 de marzo, incluía la evacuación en 72 horas de los 'cascos azules' y las organizaciones humanitarias, si bien el portavoz del Gobierno, Ateny Wek Ateny, ha resaltado en las últimas horas que la orden no supone una "amenaza" para la misión de la ONU.

Ateny ha defendido que la orden llegó tras contactos con la UNMISS y ha recalcado que se reclamó a los civiles que viven en zonas controladas por fuerzas opositoras que se trasladaran a áreas bajo control gubernamental por motivos de seguridad, según ha recogido la emisora sursudanesa Eye Radio.

Las Fuerzas Armadas sursudanesas, que ya emitieron en enero órdenes de evacuación similares en Jonglei, han lanzado durante los últimos meses varias ofensivas contra el opositor Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán en la Oposición (SPLM-IO) en Jonglei, unos combates que han provocado nuevos desplazamientos de población y han ahondado la crisis humanitaria en el país africano.

El conflicto volvió a estallar en febrero de 2025, cuando la milicia White Army lanzó una ofensiva contra el Ejército en la ciudad de Nasir, en el estado de Alto Nilo --cerca de la frontera con Etiopía-- y conquistó temporalmente la localidad, lo que llevó a las autoridades a poner bajo arresto domiciliario al líder del SPLM-IO y entonces vicepresidente primero, Riek Machar, tras acusarle de conspirar contra la seguridad del Estado, por lo que su formación denunció una violación del acuerdo de paz de 2018.

La situación derivó en un aumento de los combates en otros puntos del país, en una crisis que llega además después de que el presidente sursudanés, Salva Kiir, promulgara en septiembre de 2024 una enmienda a la Constitución de 2011 para extender otros dos años el periodo de transición, una medida criticada por la comunidad internacional, que reclamó a Yuba avances para la aplicación de la totalidad del acuerdo de paz de 2018, dado que aún no se han materializado algunos de los compromisos, incluida la celebración de elecciones.