Araqchi afirma que EEUU e Israel "no tienen ningún objetivo" en su ofensiva y denuncia ataques en zonas civiles

Guardar

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha afirmado este lunes que Estados Unidos e Israel "no tienen ningún objetivo" en su ofensiva contra el país centroasiático y ha denunciado ataques contra "zonas residenciales, hospitales y escuelas", así como contra infraestructuras iraníes que ha vinculado al aumento de precios del petróleo.

"No creo que tengan un objetivo realista en mente, porque estamos viendo una especie de caos en sus acciones. Han comenzado a atacarnos a ciegas. Hoy mismo están atacando. Han atacado zonas residenciales, hospitales y escuelas", ha subrayado en una entrevista con la cadena estadounidense PBS.

En la misma, el jefe de la diplomacia iraní ha advertido también de operaciones militares contra infraestructuras iraníes, "una maniobra muy peligrosa" que, ha asegurado, tiene como resultado "el aumento de los precios del petróleo en todo el mundo". "Al principio no lograron sus objetivos. Y ahora, después de 10 días, creo que no tienen ningún objetivo", ha agregado.

"Esto no es culpa nuestra, no es nuestro plan", ha defendido Araqchi con respecto al encarecimiento del crudo, cuya producción y transporte "se ha ralentizado o detenido (...) por los ataques y las agresiones de israelíes y estadounidenses".

En esta línea, ha denunciado que los gobiernos de Israel y Estados Unidos "han generado inseguridad e inestabilidad en toda la región, y las consecuencias son enormes no solo para nosotros, sino para toda la región, y ahora para la comunidad internacional". "Los petroleros y los barcos tienen miedo de pasar por el estrecho de Ormuz. No hemos cerrado ese estrecho. No les estamos impidiendo navegar por él. Pero esto es resultado de la agresión israelí y estadounidense", ha manifestado en la misma jornada en la que la Guardia Revolucionaria iraní ha asegurado que dejarán paso libre a los buques de los países europeos que expulsen a los embajadores de Estados Unidos y de Israel.

Por otra parte, ha defendido los ataques de represalia lanzados por las Fuerzas Armadas iraníes contra varios países de Oriente Próximo, especialmente de la península arábiga: "Es un acto de legítima defensa, que es legal y legítimo", ha asegurado, afirmando que Teherán se encuentra ante "una guerra impuesta" y a "un acto de agresión (...) absolutamente ilegal".

"Ya hemos advertido a todos en la región que si Estados Unidos nos ataca, dado que no podemos llegar a suelo estadounidense, tendremos que atacar sus bases en la región, sus instalaciones, sus activos. Y como resultado, la guerra se extendería a toda la región", ha argumentado el ministro iraní. "Estas son las consecuencias de la agresión estadounidense contra nosotros. No somos responsables de ello", ha añadido, alejando así la posibilidad de reconocer culpa alguna por la muerte de civiles en los bombardeos iraníes contra países de la región.

Pese a ello, ha apuntado que "los civiles no son blancos legítimos", después de que las represalias iraníes hayan dejado víctimas mortales entre la población en Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y el Kurdistán iraquí, entre otros lugares. "Quizás haya habido daños colaterales, lo cual es natural en cualquier guerra, pero nosotros no hemos atacado (...) ningún lugar civil", ha declarado, diferenciándose así "de los estadounidenses, que han atacado deliberadamente nuestras escuelas, hospitales e infraestructura, incluso la desalinización de agua".

Simultáneamente, el jefe de la diplomacia iraní ha concedido que los países de Oriente Próximo atacados por Teherán "tienen todo el derecho a tomar todas las medidas necesarias para proteger sus instalaciones", si bien ha reivindicado que el Ejecutivo iraní tiene "más derecho a tomar todas las medidas necesarias" para defenderse.

"Sepan esto: esta no es nuestra guerra. No es nuestra elección. Esta guerra nos es impuesta. Estamos siendo agredidos y nos estamos defendiendo. No pueden acusarnos de lo que sucede en el otro bando. Deberían acusar a quienes iniciaron esta guerra, y creo que deberían rendir cuentas por cualquier daño dentro de Irán y en la región, porque todo empezó por Estados Unidos e Israel", ha concluido.