Trump reclama a Australia que dé asilo a las jugadoras de fútbol iraníes que no cantaron el himno de su país

Las deportistas, consideradas “traidoras” en la televisión estatal iraní tras rechazar la entonación del himno, podrían presentar una solicitud de refugio en Australia, mientras enfrentan posible persecución y represalias si regresan a su país natal

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La cadena de televisión pública australiana ABC señaló que las futbolistas iraníes Fatemé Pasandidé, Zahra Ghanbari, Zahra Sarbali, Atefé Ramazanzadé y Mona Hamudi, tras permanecer bajo la protección de la policía de Queensland, prevén solicitar asilo en Australia. Según el medio australiano, las jugadoras habrían tomado esta decisión luego de que se intensificaran los temores a sufrir represalias en Irán debido a su negativa a entonar el himno nacional durante un partido de la Copa Asiática Femenina frente a Corea del Sur, celebrado el 2 de marzo.

De acuerdo con lo publicado por ABC y consignado por diversos medios australianos, las cinco deportistas desertaron de la delegación iraní y actualmente buscan evitar el retorno a su país natal, donde podrían enfrentar posibles sanciones o persecución. Tras la negativa de las futbolistas a participar en la entonación del himno, la televisión estatal de Irán las calificó públicamente como “traidoras.” Esta cobertura mediática generó preocupación sobre el destino que les aguardaría si retornan a territorio iraní.

En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó un llamamiento público al gobierno australiano para que proporcione asilo a las deportistas. En un mensaje a través de redes sociales dirigido al primer ministro australiano, Anthony Albanese, el mandatario estadounidense advirtió que permitir el regreso de las jugadoras supondría un “error humanitario terrible” y afirmó que "lo más probable es que las maten" si son enviadas de vuelta a Irán. Trump fue categórico al declarar: “Estados Unidos las acogerá si usted no lo hace”.

El medio ABC también detalló que las autoridades de Queensland brindaron protección inmediata a las cinco jugadoras al conocerse la situación. Medios de comunicación australianos reportaron que la solicitud de refugio podría tomar forma oficial en los próximos días, mientras organizaciones defensoras de derechos humanos monitorean de cerca el caso.

James Cockayne, Comisario contra la Esclavitud de Nueva Gales del Sur, intervino en el asunto enviando una carta formal a las autoridades australianas, según informó la cadena pública. En la misiva, Cockayne solicitó la apertura de una investigación urgente para esclarecer posibles delitos asociados a la esclavitud moderna en relación al resto de las integrantes del equipo iraní, quienes presuntamente estarían siendo forzadas a volver a Irán en contra de su voluntad. El funcionario instó a que se concedan visados a las jugadoras afectadas, resaltando la vulnerabilidad a la que pueden verse expuestas todas las deportistas del conjunto.

Según publicó el medio australiano, el clima de presión y temor se intensificó tras la reacción de la televisión estatal iraní, que catalogó a las futbolistas como desleales a la nación, lo que ha incrementado los temores de represalias por parte de las autoridades de Irán en caso de repatriación. Las implicaciones de dicho contexto han llevado tanto a funcionarios como a organizaciones internacionales a solicitar el resguardo de las deportistas fuera del país.

Distintos sectores de la sociedad australiana han mostrado inquietud tras conocerse el caso, y la situación ha generado debate en torno al tratamiento que reciben los deportistas iraníes que se pronuncian o adoptan posturas consideradas contrarias a los lineamientos del gobierno de Teherán. El caso ha adquirido relevancia internacional tras las declaraciones de Trump y la respuesta de medios como ABC, poniendo en el centro de la escena la situación de las mujeres futbolistas en Irán y las políticas migratorias de Australia ante casos de presunta persecución por motivos políticos y de género.

Organizaciones de derechos humanos y especialistas consultados por la cadena australiana señalan que el caso de estas cinco futbolistas retrata el difícil contexto al que se enfrentan algunos deportistas iraníes y el papel de las naciones que pueden recibir solicitudes de asilo ante situaciones de potencial riesgo de integridad física o persecución judicial. Mientras se desarrolla el proceso de solicitud de asilo, las jugadoras permanecen protegidas en Australia, a la espera de una decisión de las autoridades del país.