Trump asegura que el petróleo bajará de precio cuando termine "la destrucción de la amenaza nuclear iraní"

La Casa Blanca sostiene que la reciente escalada bélica en Oriente Medio es responsable del encarecimiento del crudo, mientras fuentes oficiales anticipan una pronta reducción en los valores internacionales si Teherán pierde capacidad de desarrollar su programa nuclear

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Las interrupciones en el estrecho de Ormuz han afectado el transporte del petróleo producido en los países del golfo Pérsico, aunque ese punto estratégico oficialmente permanece abierto. Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak informaron sobre recortes en sus niveles de extracción, generando preocupación sobre la estabilidad en el suministro global de energía. Según la agencia Bloomberg, estos cambios han tenido una repercusión directa en los valores internacionales del crudo, especialmente tras los recientes bombardeos encabezados por Estados Unidos e Israel en territorio iraní.

De acuerdo con Bloomberg, la cotización del barril de petróleo Texas Occidental Intermedio superó los 104,61 dólares al iniciar la sesión, tras reportar una subida acumulada del 36 por ciento la semana anterior. El petróleo Brent también se negocia por encima de los 102 dólares. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abordó este contexto afirmando que los precios del petróleo experimentarán una caída acelerada una vez que se logre, según sus palabras, "la destrucción de la amenaza nuclear iraní", objetivo de la operación militar conjunta dirigida junto a Israel.

El mandatario estadounidense declaró que se trata de un efecto transitorio, además de considerar que el incremento actual constituye "un precio muy bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo". Bloomberg también recogió que Trump expresó confianza plena en que la volatilidad del mercado se revertirá pronto: “Caerán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní”, afirmó el presidente. Además, dirigió críticas a quienes proyectan un escenario sostenido de altos precios, expresando que “solo los necios pensarían diferente”.

El reciente repunte en las cotizaciones se atribuye a los ataques dirigidos contra Irán y la subsiguiente inestabilidad en infraestructuras petroleras. A pesar de la perspectiva optimista de Trump, las tensiones continúan aumentando, con amenazas cruzadas de nuevos ataques a instalaciones energéticas fundamentales. Bloomberg reportó que Arabia Saudí se vio obligada a neutralizar drones dirigidos hacia el yacimiento de Shaibá, responsable de un millón de barriles diarios, en un intento de preservar la producción frente a posibles daños.

Mientras tanto, los mercados internacionales y gobiernos productores regionales monitorean de cerca la evolución de las hostilidades y sus repercusiones en el sector energético. El anuncio de recortes en la producción por parte de tres de los principales proveedores de crudo implica posibles ajustes en la oferta global, lo que podría traducirse en fluctuaciones adicionales en los precios, dependiendo de cuánto se prolongue la incertidumbre y la actividad bélica en la zona. Según Bloomberg, la situación en el estrecho de Ormuz, aunque no cerrado oficialmente, impide el tránsito habitual del petróleo extraído, lo que contribuye aun más a la presión sobre los precios.

La escalada militar ha dejado en suspenso las perspectivas de un retorno rápido a la normalidad en los mercados. Mientras que Donald Trump apunta a un descenso inminente de los precios condicionado al desarrollo de la ofensiva contra el programa nuclear de Irán, los operadores financieros y las naciones importadoras mantienen expectativas prudentes ante la evolución del conflicto y la respuesta de los actores regionales en Oriente Medio. Según las estimaciones recogidas por Bloomberg, el desenlace del enfrentamiento y sus efectos sobre las capacidades de producción y exportación de las potencias petroleras serán determinantes en la dinámica futura de los precios internacionales del crudo.