Seguro jura el cargo sobre la Constitución y promete ser el presidente de todos los portugueses

En su toma de posesión en la Asamblea Nacional, António José Seguro puso énfasis en la defensa de la democracia, llamó a restaurar la confianza social y prometió trabajar de forma independiente, priorizando consensos frente al avance ultraderechista

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Antes de concluir la ceremonia en la Asamblea Nacional, António José Seguro anunció que una de sus primeras acciones como presidente será condecorar a su antecesor, Marcelo Rebelo de Sousa, con la Orden de la Libertad. Este reconocimiento busca destacar tanto “su amor por Portugal” como la relevancia de una figura cuya presencia ha marcado la vida política reciente del país. Desde este contexto, António José Seguro asumió oficialmente el cargo de presidente, tras prestar juramento sobre la Constitución y comprometerse públicamente a representar a toda la ciudadanía, según publicó la prensa lusa.

En el transcurso de su discurso de investidura, reportó la prensa local, Seguro afirmó que ejercerá su mandato desde la independencia y el respeto absoluto a la pluralidad parlamentaria. Subrayó la importancia de la cooperación institucional y transmitió a los legisladores y al país su disposición a colaborar en la defensa y el fortalecimiento del sistema democrático. “Les deseo todo lo mejor y les aseguro mi cooperación institucional, respetando la Constitución de la república, sobre la cual acabo de prestar juramento solemne”, declaró, acompañado por Rebelo de Sousa, al que agradeció los años de servicio ofrecidos al país.

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Según consignó la prensa lusitana, el mandatario dedicó buena parte de su intervención a llamar la atención sobre la necesidad de proteger la democracia en un contexto marcado por el auge de formaciones ultraderechistas. Seguro insistió en su compromiso, definido como resultado de una “convicción” personal y de forma “independiente”, reiterando así una de sus principales promesas de campaña, cuando se presentó como un candidato abierto más allá de sus vínculos socialistas y orientado al consenso.

Durante su pronunciamiento, de acuerdo con la información de la prensa local, el presidente puso énfasis en restaurar la confianza social y el sentido de comunidad entre los portugueses. “Sé que hay muchos portugueses indignados, muchos dejaron de creer. Dejo un mensaje: crean en Portugal. Creo que todos son necesarios y que cada uno tiene un papel, es urgente restaurar el sentido de comunidad”, afirmó, en referencia a la fragmentación social reciente y el auge de discursos extremos promovidos por la ultraderecha.

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El medio luso detalló que Seguro abordó las desigualdades y la necesaria exigencia hacia las instituciones democráticas, apuntando a los principales “desafíos estructurales” que afronta Portugal y cuya resolución, señaló, no debe recaer en la improvisación. Frente a los partidos políticos, el presidente sugirió que los próximos tres años sin elecciones representan una “oportunidad de oro” para que las formaciones sitúen los intereses nacionales por encima de agendas inmediatas, advirtiendo que “la democracia necesita tiempo para producir resultados satisfactorios”.

Seguro expresó en el hemiciclo que, como jefe de Estado, se compromete a promover acuerdos y consensos entre las fuerzas políticas, subrayando: “El país gana cuando los partidos consiguen coincidir en lo esencial. Como presidente de la república, haré todo para promover los acuerdos entre los responsables políticos”, en palabras recogidas por la prensa portuguesa. Esta declaración retoma la idea central de su campaña electoral, basada en la búsqueda de mayorías amplias y la voluntad de alejarse de polarizaciones.

De acuerdo con los reportes de la prensa lusa, António José Seguro llega a la presidencia tras obtener el mayor respaldo electoral registrado durante la democracia portuguesa. Su victoria contundente en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 8 de febrero frente al candidato de la ultraderecha, André Ventura, consolidó su liderazgo y le otorga una posición de fortaleza institucional de cara a los desafíos que ha enumerado durante la asunción.