
La Guardia Revolucionaria de Irán anunció que la operación militar ‘Labaik Ya Jamenei’ busca afirmar la lealtad al nuevo liderazgo instalado tras el reciente asesinato del ayatolá Alí Jamenei, quien murió junto a varios de sus familiares y funcionarios de alto rango el 28 de febrero. De acuerdo con la información transmitida por la cadena de televisión pública iraní IRIB y recogida por la prensa internacional, las fuerzas iraníes informaron este lunes sobre una serie de ataques con misiles dirigidos hacia cinco bases estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas infraestructuras de importancia estratégica, y dos emplazamientos militares israelíes localizados en Tel Aviv y Haifa.
Según detalló IRIB y reportaron varios medios internacionales, los ataques constituyen la primera acción militar de gran envergadura desde que Mojtaba Jamenei asumió el cargo de líder supremo, tras la muerte de su padre. Entre los objetivos atacados por Irán se encuentra la base de la Quinta Flota de Estados Unidos situada en Bahréin, considerada clave en la proyección militar estadounidense en la región. Además, las fuerzas iraníes afirmaron que su ofensiva se extendió a otras posiciones norteamericanas, sin especificar la localización precisa de todas ellas. Las autoridades militares iraníes no han comunicado información acerca de posibles víctimas o daños en las instalaciones atacadas.
La Guardia Revolucionaria denominó la campaña militar bajo el lema ‘Labaik Ya Jamenei’, expresión que remite a una promesa de fidelidad, utilizada en esta ocasión para evidenciar la cohesión nacional tras el nombramiento de Mojtaba Jamenei. La organización militar emitió un comunicado en el que declaró: “gracias a la firmeza y liderazgo de esta gran nación, el campo de batalla es la vanguardia de los golpes al enemigo. Los ataques contra el enemigo no se detendrán ni un instante”, promesa que acompañó con el compromiso de persistir en la ofensiva hasta provocar arrepentimiento en quienes consideran sus adversarios.
Tal como consignó IRIB, estas acciones de represalia surgen en el contexto de la ofensiva conjunta en la que murieron más de 1.200 personas en Irán, cifra ratificada por las autoridades nacionales. Los hechos incluyeron la muerte de varios ministros y oficiales de alto rango del Ejército, lo que llevó a una reacción militar directa contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región. Reportes de la misma cadena estatal iraní señalan que la decisión de llevar a cabo la operación coincide con la asunción de Mojtaba Jamenei, ocurrida un día antes, en respuesta al ataque en el que fallecieron tanto el anterior líder supremo como su esposa, su hija, y una nieta.
El medio iraní especificó que los ataques con misiles y drones se dirigieron a instalaciones vinculadas a los intereses de Estados Unidos e Israel, en medio de un escenario de creciente tensión. La designación de la operación y la narrativa presentada por las autoridades iraníes remiten al intento de mostrar unidad nacional y continuidad institucional tras la eliminación de numerosas figuras clave del poder en Irán.
La información difundida por IRIB también incluye declaraciones en las que la Guardia Revolucionaria expresó su confianza en que la campaña continuará mientras se considere necesario. Los voceros militares reiteraron que las operaciones emprendidas en Oriente Próximo buscan responder a los recientes acontecimientos, especialmente la muerte de líderes y altos funcionarios iraníes, y marcar un nuevo periodo bajo el mando de Mojtaba Jamenei.
Las autoridades militares iraníes, según publicó IRIB, no ofrecieron detalles acerca del éxito operacional ni resultados concretos de los ataques sobre posiciones militares estadounidenses e israelíes, ni tampoco confirmaron la existencia de bajas. El comunicado destacó principalmente la dimensión política y simbólica de la operación, en relación con el cambio de liderazgo en el país tras la muerte violenta del anterior líder y parte de su familia.
Además, el reporte de la cadena iraní subrayó que la nueva ola de ataques busca consolidar la figura del nuevo líder supremo y responder a la conmoción generada por la ofensiva en la que se produjo la muerte de altos funcionarios estatales. En ese contexto, la Guardia Revolucionaria proclamó que se mantendrá una postura activa frente a sus enemigos en la región, mientras continúa el proceso de sucesión en las estructuras de poder iraníes, ahora encabezadas por Mojtaba Jamenei tras el fallecimiento del ayatolá Alí Jamenei y parte de su entorno cercano.