Bruselas descarta relajar las sanciones a Rusia pese a la subida de los precios por la guerra en Irán

El comisario Valdis Dombrovskis asegura que mantener la presión sobre Moscú es esencial para evitar el financiamiento de sus operaciones, pese a que la situación en Oriente Próximo ya impacta en los costes energéticos y el entorno económico europeo

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Mientras el impacto de los conflictos en Oriente Próximo repercute en los costes de la energía en Europa y sitúa a los mercados en una situación de incertidumbre, el Eurogrupo, reunido en Bruselas, centró parte de su agenda en analizar cómo las tensiones internacionales están afectando la economía del continente. Según informó el medio que reportó la rueda de prensa celebrada tras el encuentro, el comisario europeo de Economía y Productividad, Valdis Dombrovskis, destacó que, pese a la presión sobre los precios del petróleo y el gas, Bruselas descarta cualquier relajación en las sanciones impuestas a Rusia.

Dombrovskis señaló, según publicó la fuente, que uno de los principales riesgos para la economía europea en este momento es cualquier medida que contribuya a incrementar los recursos económicos de Rusia en un contexto de guerra. “Es importante que no relajemos ahora la presión sobre Rusia y que no ayudemos a Rusia a llenar su cofre de guerra utilizando esta situación de precios elevados del petróleo y el gas”, afirmó el comisario, quien respondió así a la inquietud por las implicaciones económicas que está generando el conflicto en Oriente Próximo.

El comisario detalló que la escalada bélica en la región resultó uno de los temas centrales en el debate entre los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona, quienes analizaron el alcance que están teniendo las fluctuaciones en los precios energéticos sobre la economía de la Unión Europea. Según explicó durante la comparecencia, la economía europea se enfrenta, en sus palabras, a un “entorno global incierto”, en el que la evolución del conflicto, tanto en su duración como en su intensidad, tendrá consecuencias directas sobre la estabilidad de los mercados y el coste de la energía.

Tal como reportó el medio, Dombrovskis advirtió que la situación sobre los suministros energéticos, de momento, no muestra signos de interrupción en Europa. No obstante, remarcó que las autoridades mantienen la vigilancia para detectar cualquier cambio que pudiera comprometer el abastecimiento o alterar aún más los precios. Según detalló, la economía europea podrá evitar consecuencias más severas si se produce una rápida desescalada de la violencia en Oriente Próximo; en cambio, un empeoramiento de la crisis, especialmente si se produce mediante ataques a infraestructuras energéticas, podría provocar repercusiones de alcance mundial.

Además de abordar la respuesta a las crisis geopolíticas inmediatas, el Eurogrupo incluyó en su agenda el desarrollo de las finanzas digitales y el fortalecimiento del papel internacional del euro. Según consignó el medio, Dombrovskis puso sobre la mesa la cuestión del euro digital y la necesidad de avanzar en este proyecto para reforzar la soberanía monetaria de Europa. “Alrededor del 95% de las 'stablecoins' están denominadas en dólares y solo alrededor del 1% en euros”, recordó el comisario, quien argumentó que encontrar soluciones que usen la moneda única resulta clave para incrementar la autonomía y resiliencia europea en el sector financiero digital.

El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, intervino al respecto, según publicó la misma fuente, solicitando al Parlamento Europeo que avance en la tramitación del euro digital, al considerarlo un punto fundamental para el futuro monetario del continente. Pierrakakis argumentó que resulta necesario combinar una infraestructura pública robusta —el euro digital— con la apertura a la innovación privada para fomentar el desarrollo tecnológico propio de la región. Además, el presidente remarcó que la actual centralidad de las 'stablecoins' denominadas en dólares subraya el reto pendiente en Europa en materia de pagos digitales y la importancia de tomar medidas coordinadas para no quedar rezagados en el calendario planteado.

A lo largo del encuentro y las declaraciones públicas, los representantes europeos insistieron en la importancia de mantener la firmeza en la aplicación de sanciones a Rusia como parte de la estrategia para restringir su capacidad de financiar operaciones militares. Según reflejó el medio citado, la Comisión Europea mantiene que relajar las sanciones supondría una señal impropia y podría debilitar la posición negociadora europea en el contexto de la guerra y de los intereses energéticos globales. Los ministros, de acuerdo con estas declaraciones recogidas en la fuente original, acordaron vigilar la evolución del conflicto en Oriente Próximo y adaptar sus respuestas si las circunstancias así lo exigen, pero insisten en no ceder en la presión a Moscú mientras el costo de la energía crece en el continente.

En relación con los desafíos en el terreno energético, el comisario recalcó que el alcance total de la crisis dependerá, en gran medida, de la duración del conflicto y la posibilidad de que se produzcan ataques a infraestructuras estratégicas. Una resolución rápida limitaría las consecuencias negativas, mientras que un agravamiento tendría posibles efectos sobre los precios y el suministro, tanto en Europa como a nivel internacional, informó el medio.

En la misma línea sobre el futuro de la moneda única, Dombrovskis y Pierrakakis coincidieron, según reflejó la cobertura, en la urgencia de que el bloque europeo refuerce su infraestructura financiera y su tecnología en pagos digitales. Ambos funcionarios señalaron que la competencia global coloca al euro ante el reto de ganar peso frente al predominio del dólar en el espacio digital y garantizar así la autonomía estratégica europea en el sistema monetario internacional.

Concluida la reunión, los responsables de economía y finanzas de la zona euro reiteraron su compromiso de observar el desarrollo de la situación en Oriente Próximo y evaluar sus impactos en la economía y los mercados. Según la información publicada por la fuente, el seguimiento continuará en los próximos meses para ajustar las políticas frente a un entorno de tensiones geopolíticas, sanciones sostenidas y desafíos asociados a la transición digital y la soberanía económica en la Unión Europea.