
Entre los reclamos que predominaron en las marchas convocadas este 8 de marzo en Madrid figura el rechazo a los conflictos armados, al que tanto la Comisión 8M como el Movimiento Feminista de Madrid brindaron especial protagonismo. A pesar de las diferencias históricas entre ambas organizaciones y los recorridos distintos que eligieron para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres corearon “No a la guerra” como uno de los principales lemas de la jornada, según reportó el medio El País. Esta expresión de repudio hacia la guerra adquirió especial relevancia en el contexto internacional después de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, hecho que otorgó a las manifestaciones en la capital española un matiz global.
De acuerdo con El País, la edición 2024 de las marchas feministas en Madrid estuvo marcada por la persistente división del movimiento, una fractura que se mantiene por quinto año consecutivo. Ambas manifestaciones, convocadas a las 12 del mediodía, discurrieron por trayectos diferentes, aunque compartieron diversas reivindicaciones y consignas. Los registros de asistencia muestran una distancia considerable respecto a años de mayor participación. La Delegación del Gobierno y la Policía Nacional calcularon una concurrencia total de 34.000 personas —11.000 en la movilización impulsada por el Movimiento Feminista de Madrid y 24.000 en la organizada por la Comisión 8M—, en comparación con las 300.000 asistencias que se contaron en las marchas unitarias de 2018 y 2019. Según consignó El País, el año anterior participaron 34.500 personas y en 2023 la asistencia marcó un mínimo, con solo 27.000 participantes. Las cifras proporcionadas por las organizadoras son mucho mayores: la Comisión 8M estimó 165.000 asistentes y el Movimiento Feminista de Madrid elevó su cálculo a 20.000.
Los datos oficiales indican un tímido aumento respecto a 2023, cuando las protestas feministas en Madrid reunieron a 27.000 personas tras un periodo de descenso acentuado, generado en parte por la división del movimiento desde 2022 y la pandemia de coronavirus. En ese primer año de ruptura, la Delegación del Gobierno cifró 56.000 asistentes, lejos todavía de los registros de 2018 y 2019. El País detalló que en 2020, antes de declararse la emergencia sanitaria, el número de asistentes bajó a 120.000, y en 2021 no se convocaron movilizaciones en las calles debido a las restricciones.
Este 8 de marzo no se contó con la presencia de Ana Redondo, ministra de Igualdad, en ninguna de las dos manifestaciones en Madrid. El año anterior, Redondo participó en ambas marchas, aunque en horarios distintos. Esta vez optó por acudir al acto celebrado en Valladolid, en el contexto de la campaña electoral desarrollada en esa localidad, informó El País.
Las marchas expusieron nuevamente la distancia entre las posturas de las agrupaciones feministas madrileñas en asuntos como la prostitución, la autodeterminación de género y el uso del burka. Según consignó El País, la Comisión 8M recriminó al Ministerio de Igualdad su decisión de negar acceso a ayudas públicas a aquellas asociaciones cuyos estatutos no consideren la prostitución y la gestación subrogada como formas de violencia contra las mujeres. Por otro lado, el Movimiento Feminista de Madrid abogó por la abolición de la prostitución y manifestó su rechazo a la Ley Trans. Las diferencias ideológicas continúan influyendo en la fragmentación del movimiento.
Entre los puntos en común que unieron a las asistentes se mantuvo la denuncia de la violencia de género y de la violencia vicaria. El País informó que el año 2024 comenzó con 10 mujeres y dos menores asesinados por violencia machista, una realidad denunciada a lo largo de todo el recorrido de ambas marchas. Otras demandas reiteradas incluyeron la igualdad de derechos en el ámbito laboral, salarial y educativo, así como mensajes de solidaridad para las mujeres que experimentan situaciones de conflicto en otras regiones del mundo.
Miles de participantes recorrieron el Paseo del Prado en la manifestación de la Comisión 8M, implementando varias paradas temáticas en lugares simbólicos de la ciudad. Según El País, la primera parada, en Neptuno, se centró en la causa palestina y en expresar posturas antimilitaristas; la segunda, entre Neptuno y Cibeles, abordó demandas antirracistas y de regularización; la tercera, en Cibeles, puso el foco en los derechos sexuales y reproductivos, así como en las distintas formas de violencia. El itinerario finalizó frente al Ministerio de Igualdad, donde se presentaron demandas en relación con la Ley Trans y la distribución de subvenciones públicas.
Durante la manifestación, voces de las asistentes exigieron la dimisión de la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso y manifestaron rechazo hacia la gestión del Ayuntamiento de Madrid, criticando la inacción de los poderes públicos ante la violencia de género. Reclamos relacionados con la vivienda, el derecho al padrón, y la atención a mujeres migrantes y en situación irregular también tuvieron lugar, según reportó El País. Mensajes como “no son muertas, son asesinadas”, “fuera acosadores de las instituciones” o “que tiemblen los fascistas” señalaron el tono combativo de la protesta.
Por su parte, el Movimiento Feminista de Madrid centró las consignas en la lucha contra la explotación sexual y el uso impuesto del burka y el velo, reiterando que las guerras afectan principalmente a las mujeres. Entre las proclamas expresadas sobresalieron “Arriba todas a luchar, con las guerras vamos a acabar” y “Madrid a Gaza la lucha no se aplaza”. Las participantes desplegaron carteles como “Hombres al mando, puteros acosando”, “El machismo es una enfermedad de transmisión sexual”, “La esclavitud fue abolida ¿y la prostitución para cuando?” y otros lemas vinculados a la crítica del sistema prostitucional y de las plataformas digitales como OnlyFans.
En su manifiesto, el Movimiento Feminista de Madrid denunció que el patriarcado incrementa la opresión a nivel mundial y que los cuerpos de las mujeres siguen siendo tratados como mercancía. El texto recogido por El País sostiene que las mujeres son consideradas fuerza de trabajo barata y que su sexualidad y capacidad reproductiva permanecen sometidas al control social, político y económico. Asimismo, desde esta agrupación se señaló el papel de los fundamentalismos religiosos y políticos en la imposición de prendas como el burka o el hiyab, rechazando que se trate de una cuestión cultural y definiéndolo como un mecanismo de dominación.
En los discursos se reiteró la crítica al sistema prostitucional, que el movimiento abolicionista considera una de las formas más severas de violencia patriarcal. El colectivo exige la tramitación de una ley que persiga a quienes lucran con la prostitución y solicita la derogación de la Ley Trans, sosteniendo que dicha legislación fomenta situaciones de discriminación contra jóvenes lesbianas y gays en lo que consideran terapias de conversión encubiertas, según manifestaron las organizadoras y recogió El País.
El conjunto de reclamos expuestos en las marchas reflejó la permanencia de un activismo feminista con diferencias internas, pero capaz de articular mensajes compartidos como el rechazo a los conflictos armados y el respaldo a los derechos de las mujeres a escala global. Aunque los números de participación continúan lejos de los años previos a la pandemia y a la división del movimiento, el Día Internacional de la Mujer en Madrid mostró la persistencia de debates fundamentales en torno a la igualdad, la violencia y los derechos sociales, según publicaron diversos reportes de El País.
Últimas Noticias
Trump asegura que el petróleo bajará de precio cuando termine "la destrucción de la amenaza nuclear iraní"
La Casa Blanca sostiene que la reciente escalada bélica en Oriente Medio es responsable del encarecimiento del crudo, mientras fuentes oficiales anticipan una pronta reducción en los valores internacionales si Teherán pierde capacidad de desarrollar su programa nuclear

El tenista español Davidovich se mete en octavos de final de Indian Wells a costa de Mensik
Tras superar en tres sets a Jakub Mensik y mostrar temple ante los altibajos y presiones del partido, el malagueño Alejandro Davidovich avanza en el Masters 1000 de Estados Unidos y se enfrentará a Learner Tien en la próxima instancia

Los Javis protagonizan un cruce de palabras en el Festival de Cine de Málaga
A pesar de su reciente separación sentimental, Javier Calvo y Javier Ambrossi consolidan su vínculo profesional en el Festival de Málaga, mostrando admiración mutua y cosechando elogios durante la presentación de su nuevo proyecto ante el público
