EEUU comienza a usar las bases británicas en sus operaciones contra Irán

Cuatro bombarderos estadounidenses B-1 Lancer aterrizaron en instalaciones británicas después de que Londres autorizara a Washington la utilización de bases estratégicas, buscando frenar amenazas provenientes de Teherán y reforzar la vigilancia y capacidad defensiva en la zona

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El mariscal del aire Richard Knighton, jefe de las Fuerzas Armadas británicas, señaló su expectativa de que las operaciones con los bombarderos estadounidenses en territorio británico entren en acción en los próximos días, y mencionó la posibilidad de que el Reino Unido participe en acciones de mayor proactividad en el futuro, dado que “las campañas y los conflictos evolucionan con el tiempo”. Según informó el Ministerio de Defensa del Reino Unido, este movimiento responde a la autorización que el primer ministro Keir Starmer otorgó a Estados Unidos para que utilice bases estratégicas británicas en sus actividades militares orientadas a frenar potenciales amenazas de Irán.

De acuerdo con lo publicado por Press Association y DPA, la llegada de los bombarderos B-1 Lancer se efectuó en dos fases: el primero aterrizó el día anterior, mientras que otros tres completaron la operación la mañana siguiente en la base aérea de Fairford, situada en Gloucestershire, al sur de Inglaterra. El Ministerio de Defensa británico confirmó a medios locales que, por primera vez desde la autorización concedida por el jefe de Gobierno británico el domingo pasado, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han comenzado a operar formalmente en el marco de un despliegue centrado en Irán.

El medio británico detalló que, además de la base de Fairford, el Ejecutivo también autorizó el uso de la base de Diego García, en las islas Chagos del océano Índico. Esta dupla de instalaciones desempeña roles clave tanto en la vigilancia como en la respuesta militar ante potenciales lanzamientos de misiles procedentes de territorio iraní. Según el Ministerio de Defensa, el objetivo explícito de autorizar el empleo estadounidense de estas instalaciones radica en “ejecutar operaciones defensivas específicas para impedir que Irán dispare misiles contra la región, que ponen las vidas de los británicos en peligro”.

El despliegue estadounidense coincide con un aumento de la actividad defensiva británica en varios puntos estratégicos de Oriente Próximo. Según reportó Press Association, el Ministerio de Defensa comunicó que aviones Typhoon y F-35 de la Fuerza Aérea británica han estado realizando misiones aéreas sobre Jordania, Qatar, Chipre y la región en términos generales en las últimas horas, contribuyendo a la vigilancia y la protección en zonas de riesgo. De igual forma, se ha asignado un helicóptero Merlin, actualmente en ruta hacia la región, para reforzar tanto la capacidad de patrullaje como la vigilancia aérea adicional.

Las fuentes militares subrayaron a los medios británicos que el despliegue de los bombarderos B-1 Lancer responde a la necesidad de preparar y disuadir eventuales ataques iraníes. La base de Fairford cumple una función central como punto de partida para operaciones aéreas estratégicas de gran alcance, gracias a su capacidad para albergar y operar aviones pesados como los B-1 norteamericanos.

Mientras se desarrollan estas operaciones de preparación defensiva, el destructor de defensa aérea ‘Dragon’ de la Marina Real británica continuará con su proceso de abastecimiento antes de dirigirse al Mediterráneo oriental. Según consignó Press Association, la preparación del buque ha requerido más tiempo debido al objetivo de garantizar que cuente con provisiones para permanecer desplegado durante varios meses si la situación lo exige, en contraste con la opción de una misión de corta duración.

Fuentes citadas por DPA indican que, aunque el despliegue británico en el Mediterráneo oriental se encuentra en fase de planificación, otros países europeos como Francia y Grecia ya han enviado recursos militares para fortalecer la defensa de la isla, en clara coordinación con las operaciones aliadas. Esta colaboración multinacional subraya la importancia que la comunidad internacional concede a la protección de la región frente a la posible escalada de hostilidades.

El Ministerio de Defensa británico resaltó que la presencia y cooperación militar con Estados Unidos tienen un propósito eminentemente defensivo en el contexto de las tensiones con Teherán, y busca impedir que se originen ataques que pondrían en riesgo tanto intereses nacionales británicos como la estabilidad regional. El inicio concreto de las misiones “defensivas”, apuntó el mariscal Knighton, podría producirse en breve, señalando el carácter dinámico que suelen tomar los escenarios militares internacionales cuando se conectan múltiples aliados y actores regionales.