
La empresa Unión Eléctrica comunicó que se priorizó el restablecimiento energético en hospitales, centros de salud y redes de abasto de agua, luego de crearse una “isla de generación” en la provincia de Matanzas y suministrar 30 megavatios a La Habana, con la previsión de incrementar esta cifra durante la noche tras la reconexión de generación en el occidente de Cuba. Según informó el medio, el suministro eléctrico sufrió el miércoles una desconexión masiva entre Camagüey y Pinar del Río como consecuencia de la salida inesperada de la central termoeléctrica Antonio Guiteras. Autoridades estatales informaron durante la jornada la activación de protocolos especiales para recuperar el Sistema Electroenergético Nacional, subrayando la severidad de los desafíos logísticos en el actual contexto económico.
De acuerdo con el reporte, técnicos del sector energético iniciaron los procedimientos de restauración del servicio con énfasis en las áreas esenciales. La compañía estatal detalló, a través de un comunicado en redes sociales, que la operación del sistema eléctrico quedó restringida a una franja que va desde Guantánamo hasta Cienfuegos, con servicios limitados pero priorizando sectores estratégicos como hospitales y suministro de agua potable. El medio indicó que este corte dejó sin electricidad a más de la mitad de la isla, afectando una extensa franja territorial, mientras persistían restricciones por escasez de combustible y por la situación económica general.
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Según consignó la Unión Eléctrica, la desconexión se relacionó directamente con las condiciones técnicas de la central Antonio Guiteras, donde un salidero en la caldera provocó la salida repentina de la planta. Inmediatamente después del incidente, el primer ministro, Manuel Marrero, se desplazó junto al ministro de Energía y Minas, Vicente De La O Levy, para evaluar personalmente el incidente y coordinar los trabajos de recuperación desde el Despacho Nacional de Carga.
El medio señaló también que la zona occidental del país, particularmente la capital, ha recibido especial atención en la distribución de la limitada energía disponible. Energás Boca de Jaruco mantiene en operación parte del suministro, destinado principalmente a La Habana y otras áreas metropolitanas cercanas. Según las autoridades, la esperanza es que la generación adicional permita abastecer a más usuarios durante las siguientes horas.
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La publicación recordó que las dificultades no son nuevas para el sistema energético cubano. En febrero, la región oriental soportó un apagón similar, en un contexto donde el embargo económico estadounidense y la escasez crónica de crudo han deteriorado la infraestructura y restringido la disponibilidad de recursos, situación que se intensificó tras la aprehensión del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en enero, y las presiones de Washington sobre el gobierno cubano.
De acuerdo con lo expresado por la Unión Eléctrica y recogido por el medio, la empresa resaltó la prioridad dada a los servicios básicos y subrayó la complejidad de las maniobras técnicas implementadas para aislar y energizar ciertas zonas; la estrategia incluyó la conformación de polígonos energéticos independientes, como el creado en Matanzas, para sostener funciones críticas mientras se avanza en la reconexión del sistema.
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El medio informó que el restablecimiento completo del suministro no contaba con un plazo definido, ya que la escasez de recursos técnicos y materiales dificulta el avance de las reparaciones. Los operadores eléctricos se mantienen en alerta ante la posibilidad de nuevas averías o fluctuaciones, mientras la población afectada afronta las consecuencias del corte de energía en actividades cotidianas y servicios públicos.
Según publicó la Unión Eléctrica, la coordinación entre las distintas empresas y divisiones territoriales se realiza de manera constante, con monitoreo en tiempo real de las redes eléctricas y la distribución de la carga disponible en función de las necesidades más apremiantes. La compañía aseguró que continuará informando sobre la evolución de la situación y los progresos en la restitución del servicio.
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La crisis generada por el apagón ha puesto nuevamente en el centro de la atención la vulnerabilidad del sector eléctrico cubano, dependiente en gran medida de insumos y tecnologías foráneas. A medida que avanza la recuperación, las autoridades insisten en la importancia de mantener operativas las instalaciones clave y de proteger a los sectores más sensibles ante la falta de energía.